sábado, 27 de agosto de 2016

Altaneros solidarios


Cada noche que pasa somos más
los que pisamos firmes el futuro
sin mirar demasiado cuánto duele
o cuánta gente cuesta el soltar lastre.

Cada día que ocurre terminan siendo menos
los que intentan vender falsas banderas
cambiando algo de estima por un poco de fama
y acaso a un ser humano por algo de cobre.

Los solos, altaneros solidarios
vamos tirando sogas, marcando las heridas
las pesas y las marcas que dejaron los otros,

los que siempre educaron con el miedo y la culpa;
sí, los hijos de puta, los nietos del turbión
comenzamos por fin a lucir nuestra fe.


viernes, 26 de agosto de 2016

Salvo



Ahí donde palpita el ritmo no decible,
al costado del mundo de las miradas sucias
en el centro del hueco que escapa de mi nombre
ahí  danza sin dogmas mi soledad tranquila.

¿Cómo podría un puerco animal sin cadencia
enturbiar cada círculo que tejen mis tobillos
con sólo palabritas y gestos venenosos
si el odio es una costra que cargo entre mis manos?

Como ves, si te fijas, es mejor conservar
la distancia, los modos serviles como hipócritas
que aprendiste en tu casa entre rezos y cruces.

Mejor dejarme así, irrazonable, imbécil
girando sin sentido alrededor de sí,
pero hasta ahora al menos, limpio de lamer culos.


jueves, 25 de agosto de 2016

Bracear a solas sin reposo


Muchas veces parece que el esfuerzo empleado
en bracear a solas sin nada de reposo
solamente culmina en más y más agobio,
y es entonces que muchos se vuelcan por un alto.

Los pocos, sempiternos tozudos, sin embargo
se enarbolan en guerra, cada cual a su modo
contra toda esa carga que llevan en los hombros
y que de otros idiotas sin consulta heredaron.

Por constancia y firmeza, por dar siempre la cara
es costumbre del fiel curarse los estigmas,
y aunque quizás herido, siempre termina entero.

Como todos, sintió sin sombras las patrañas;
como algunos, torció el rumbo de su risa;
y al decir soledad se burló hasta del tiempo.



miércoles, 24 de agosto de 2016

Jean-Paul Sartre - La náusea


Se había pasado buena parte de la vida intentando demostrarle a todos cuán diferente era a los demás y, cuando finalmente comprendió, cuando entera y racionalmente asimiló que incluso por genética somos todos únicos e irrepetibles, se encontró ante el desolador panorama de que la historia de su vida era inigualablemente aburrida, opaca, sin esplendor alguno. Había intentado escribirse, pero todos sus intentos no fueron sino un juego de apariencias, de poses sin gracia destinadas a colocarlo como el protagonista de una trama que no tuvo ningún otro argumento que el de la carencia afectiva y la consecuente necesidad de atención.


Por mi parte, yo me había apresurado a llevar una vida sexualmente desordenada, que era lo que mi inteligencia entonces me permitía. A veces alcanzaba a leer alguna novela, pero era algo ocasional. Tenía asumido el absurdo como supremo regidor del planeta y no pensaba llevarle la contra, y menos aún defender sus principios. Yo simplemente trataba de mantenerme a un lado sin taparle el camino a nadie y, mientras tanto, ligándome todo lo que encontraba a mi paso que, si no era de lo mejor, por lo menos tenía un mínimo de calidad y en cuanto a cantidad nunca faltaba.


Cuando nos juntamos, por esos trucos que a sí misma se hace la vida, y entre los dos hicimos tablas con nuestros propios desprecios, errores, carencias y fantasías, comenzamos a asumir la construcción de una amistad por completo fuera de las que hasta entonces habíamos visto en los demás. Una fraternidad sin posturas, ni fechas o compromisos de sangre, juramentos y todo ese tipo de estupideces solemnes. Nos hacíamos compañía, nos hacíamos bien, y en eso había algo sagrado por lo que no había más que obrar en consecuencia. Para todo lo demás, incluso el arte, estaba el mundo, la gente.




martes, 23 de agosto de 2016

Simone


Real, quite too real and, especially, too coarse. From there, beyond the anger, a long and overwhelming shame covering a marathon that was ending in a goal where the tiredness was waiting. A shame that consisted in having believed during decades that it was training in the only thing, when everything it did was a vulgar plagiarism; and not even of an exquisite, high and talented work, but of an ordinary work, full of errors, with a saturated mediocre argument of common places and with unimportant accommodated personages by means of a vocabulary composed by gray words, without knife-edge.

Overdraft this plagiarism, this one "copies to stick" that has happening for countless generations, how then not to distinguish, at least in the first moment, between the dirty and the clean thing? How is not going to be natural to separate, and with something of disgust, from all this group of bipeds that we believed so related, so joined to the same species, to our feeling, inside of what we believed heartily a brotherhood? Yes, the natural thing then should be an emotional bang to take distance, and, from a lookout luck, perhaps, to begin to stretch bridges, with the respective conditions of the case.


At the end of the beginning of the process it is possible to be forgiven. Yes, to find not only the necessary indulgence as for to see that one has not been the only responsible of so many falls, of so many repetitions of errors, but, on the contrary, I has been one, especially, the one that has had to do with the rupture of all this chain of unhappiness with which the ones from here and there have held him, all of them that decided to remain in the stinking and familiar scent of the pain. In this end, reconciliatory and lonely, one begins to find the company that inexorably was constructing.

domingo, 21 de agosto de 2016

¿Seguirás siempre así?


Tú que vas derramando la sonrisa
que todos agradecen sin saber devolver,
asumiendo en silencio la distancia
de tu pecho quebrado de caricias y nubes.

Tú que impones tu nombre sin temores
porque quieres y amas sin dobleces
aunque el mundo te caiga y te vomite
su justicia de débiles vendidos.

Tú que escondes tus dudas de mis ojos
y juegas al bandido, al que no siente nada,
¿seguirás siempre así, sabiendo ser el duro

que si cede al final es porque no se sabe
otra forma de ser sino la de ganar
porque hasta el universo le conspira a favor?


sábado, 20 de agosto de 2016

2x1




Las demasiadas veces muchas sombras
se cuelgan de mis dedos empujando
el fuego de mi signo hacia el vacío
de las cenizas burdas de lo simple.

Todo en mí busca el golpe, el axioma de un puño
incontestable y firme rajando una mandíbula,
o el ácido mortal de mis verbos procaces
tullendo de una vez tanta estulticia ajena.

Cómo me cuesta el freno, tensarme en la tensión
y aguantarme las ganas de reaccionar sin límites;
sin respirar muy hondo, apostar al futuro.

Sin embargo, ya ves, me va costando menos
soportar lo que duelen los filos sin mañana;
la queja de quien nunca hizo vibrar mi nombre.

***

Dice uno de mis profes - calculá su estatura -
que lo que te jodieron de pibito
te jodés sin ayuda cuando grande,
que si te recagaron, te cagás.

Pero hay algunas cosas que le muestro
y que sonríe sabio, sin mirarlas:
el daño que regala la hija de puta idiota
que ni siquiera tiene un ego que defienda.

Hay demasiadas cosas sucias siempre
delante de los fines elevados.
Yo, que lo presentí, cuando pude evité

decirlo y ocultarlo; provoqué que me miren
esta espalda de mierda con su carga de cruces
por mostrar el espejo que refleje sus rostros.



miércoles, 17 de agosto de 2016

Isabel Allende - Eva Luna


La carencia no fue lo que la marcó, sino la postergación, ese podio garantizado, pero no para el primer lugar. Se hizo fuerte después, dura y dócil como el acero más noble y más forjado, pero con ese dolor adentro en su detrás, apenas visible, apenas sensible, apenas perceptible. Por eso, cuando alguien podía disputarle - más allá de que realmente lo hiciese - la atención de quien había definido como sujeto de la suya, montaba en una cólera amarga y espesa. No llegó a comprender que para el odio se necesita tanto o mayor fuerza continua que para el amor.


Comenzó -quizás por un extraño mecanismo de defensa, de ataque, de supervivencia- a inventarse un submundo paralelo excesivamente real, haciendo suyas ofensas completamente ajenas, y enarbolando como propios triunfos absolutamente impropios. Negada un montón de veces - año tras año, episodio tras episodio - esa necesidad del primer lugar, esa frustración originaria se proyectó en una culpa no confesada, en un 'si no lo tuve es porque no lo merecí, y si no lo merecí la culpa es mía'. Desde ahí, no le quedó más que encarnar la culpa y arrastrarla hasta destrozarse alegremente, para pesadumbre de los que le querían.


Recuerdo esa vez, cuando hacía poco nos conocíamos y todavía sonreía, que le dejé ver la primera letra del que sería mi nombre nuevo. Le escupió encima sin dudar, con esa inmediatez que obedece al miedo, al odio, al asco. Yo miré esa saliva recorrer mi inicial, guardando bien las formas en mi memoria, antes de lavarlo todo y pedirle disculpas y escuchar las suyas. Quise huir, irme lejos, pero me contuve; ya tenía entrenamiento, poco, pero contaba. Me guardé de volver a hablarle, de quererle, de reprocharle alguna cosa. Fui una pieza en su ajedrez. Tocaba jugar fuera del tablero.


martes, 16 de agosto de 2016

Distantes por justicia


Siempre fui demasiado... hostil, pedante, idiota
como para que entiendas que por dentro
iba solo ajustándome a ese centro
cuya circunferencia palpita en una nota.

   --- ¿fa? ---

¿Vos? siempre demasiado... la víctima remota
que desciende sin ir nunca al encuentro
del que fui y abandoné porque concentro
en un sonido indócil la voz que más te agota.

--- ¿sol? ---

Los dos así, distantes por justicia
porque nunca pudimos salirnos del papel
que nos tocó vivir en esta breve trama.

Vos ofendiendo inútil mi caricia
yo olvidando los puentes los versos y el pincel
con los que alguna vez te dibujé en mi cama.



Rima: ABBA, ABBA, CDE, CDE
Ritmo: Polimétrico, alternancia de endecas con acentos obligados en 6ª y 10ª y alejandrinos


Acentos
Denominación
siem/pre/fui/de/ma/sia/do  7 + hos/til/pe/dan/tei/dio/ta  7
co/mo/pa/ra/queen/tien/das/que/por/den/tro  11
i/ba/so/loa/jus/tán/do/meae/se/cen/tro  11
cu/ya/cir/cun/fe/ren/cia  7 + pal/pi/taen/u/na/no/ta  7

vos/siem/pre/de/ma/sia/do  7 + la/víc/ti/ma/re/mo/ta  7
que/des/cien/de/sin/ir/nun/caal/en/cuen/tro  11
del/que/fuiya/ban/do//por/que/con/cen/tro  11
en/un/so/ni/doin/dó/cil  7 + la/voz/que/más/tea/go/ta  7

los/dos/a//dis/tan/tes/por/jus/ti/cia  11
por/que/nun/ca/pu/di/mos  7 + sa/lir/nos/del/pa/pel  6+1
que/nos/to/có/vi/vir  6+1 + en/es/ta/bre/ve/tra/ma  7

vos/o/fen/dien/doi//til/mi/ca/ri/cia  11
yool/vi/dan/do/los/puen/tes  7 + los/ver/sos/yel/pin/cel  6+1
con/los/queal/gu/na/vez  6+1 + te/di/bu/jéen/mi/ca/ma  7

1ª, 3ª, 6ª, 10ª
1ª, 3ª, 6ª, 8ª, 10ª



3ª, 6ª, 10ª
3ª, 6ª, 10ª


2ª, 4ª, 6ª, 10ª



1ª, 4ª, 6º, 10ª


Alejandrino
Melódico corto
Melódico pleno
Alejandrino

Alejandrino
Melódico puro
Melódico puro
Alejandrino

Heroico corto
Alejandrino
Alejandrino

Sáfico corto pleno
Alejandrino
Alejandrino


lunes, 15 de agosto de 2016

Catedral y ermita



Era un tiempo difícil, todo oscuro
donde el miedo graznaba intimidante
ejerciendo su voz de gris gigante
probando quien el blando y quien el duro.

Largamente creció - como una herida hostil
que se impone y se expande sin sentido -
ese tiempo que pudo destrozarme o perdido
a manos de cualquier vulgar reptil.

Pero mi sangre, indócil y altanera
también creció, de golpe, ganándome los ojos
amoldando mis odios, mi furia en el amar.

Ya vuelto catedral y ermita a mi manera
soy el que va siguiendo sus azules y rojos 
con un poco de cielo y otro poco de mar.