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lunes, 11 de julio de 2011

Bañando al bebé

¿Qué momento es el más idóneo?Aunque lo habitual es bañar al bebé antes de la última toma del día, el momento depende del horario de los padres y de las preferencias del bebé: a algunos les calma y por ello es preferible hacerlo antes de acostarse, y a otros, por el contrario, es la cena lo que les serena y les hace dormir. Lo recomendable es observar la reacción del niño y acostumbrarle a una rutina con la que sientan seguridad.

Fuente: http://www.todopapas.com/bebe/cuidadosbebe/banar-al-bebe-414

Es decir, por la noche, puedes bañar al bebé tranquilamente. Después le pones el pijama y le acuestas en la cuna para desearle unos dulces sueños. Muchos padres aprovechan este momento para cantarle una nana al niño o para contarle un cuento.
Fuente: http://www.todoembarazos.com/tag/bano/

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Es notable como se diferencia tan claramente el discurso estilo “nube de de pedos”, del que va de “pisando tierra”. El horario como método, si no se fija, y si no se cumple, no va a ser método nunca, de movida. Desde la nube de pedos hay un pijama, hay una cuna y los sueños son dulces; desde el cable a tierra existe una relación de dependencia entre el que va a recibir una dación de tiempo del que se los va a otorgar y, luego, lo demás. Esto es, el que va a recibir depende del que va a dar.

Cuando el que va a recibir condiciona al que va a dar, y este es el discurso tradicional de los que viven en una nube de pedos, todo – extrapolando -, termina en un “de balde me dejó”, y colaterales. En la relación inicial padres-hijos, los que dan son los padres, de manera que son estos los que deben condicionar el horario a los que se sujetarán sus hijos. Si los padres no les pueden dar a sus hijos, inicialmente, un horario, sí van a poder darles un montón de otras cosas. Por ejemplo amor, nubes de pedos, y claro, estimulación temprana.

Si las 08:00 se convierte en 08:15, si las 21:00 se convierte en 21:30 hs, pueden ser “detalles tan pequeños de los dos”, o “de gotitas se hace el mar”. Sumar o restar, el tiempo siempre acaba diciendo, siempre, y lo que es mudo pareciera ser es el presente que no te deja ver a dónde van las cosas, excepto cuando ya es tarde para lo “mejor”, porque lo “bueno”, lo ha invadido todo. Esto simplemente porque yo no entiendo eso de bañar a los bebés a la noche, aunque entiendo la teoría de la relatividad, y la ecuación de masa.

En ya después… en ya después, el método se confunde con su fin. Uno se aferra al método sin recordar para qué era que se había definido. Y entonces uno lo quiebra, lo rompe y lo hace trizas, y se burla y lo deja atrás; o como un trapo húmedo al límite de agua sucia lo arroja a una esquina. Pero si uno hace todo esto es porque tiene la suficiente fuerza que el método que eligió y que vivió le dio, y sabe muy bien que otro no lo haría. De ahí que uno salta como resorte mientras otros no.

En así, para mí que los chicos deben estar bañados, como máximo, para las 20:00hs. De ahí para delante, los que mandan, sean dioses, semidioses, o completos tarados, habrán de dedicarse a sus cosas, o no. Pero yo no creo que los niños deban estar esperando a ser bañados después de ese horario, no, para nada. Tampoco creo que un adulto tenga que ser sometido a un horario variable de clases. Hoy las clases comienzan a las 07:00, hoy a las 07:15, no. Las clases debieran comenzar siempre a la misma hora, queda a cargo del alumno no participar, es sabido.