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sábado, 1 de septiembre de 2012

Pepe Rodríguez - Los pésimos ejemplos de Dios

Ficha del libro:
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Título: Los pésimos ejemplos de Dios… según la Biblia
Autor: Pepe Rodríguez
Nro. Páginas: 260
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Los pésimos ejemplos de Dios... según la Biblia
por Silvio M. Rodríguez C.

          El autor parte de la comprensión tradicional de la Biblia como libro unificado, y de la valoración de la misma como expresión emitida por Dios a través de sus mensajeros elegidos. Esto es, nos recuerda que la Biblia en su conjunto es “palabra de Dios”, cuya exégesis, en todo caso, está más allá de las posibilidades de los de a pie, “la Iglesia católica considera que cualquier lector directo de la Biblia es más bien idiota y, por ello, incapaz de comprender el sentido de lo que lee en un texto que ha sido traducido bajo su absoluto control”, señala Rodríguez.

          Como corresponde, y en el principio del libro, nos indica las versiones de la Biblia que utilizó: “Biblia Latinoamericana”, “Biblia de Jerusalén”, “Nueva Biblia Española”, “Santa Biblia”, “Sagrada Biblia”, “Biblia de las Américas”, “Santa Biblia Nueva Versión Internacional”, “Dios Habla Hoy”, “Nuevo Mundo de las Santas Escrituras”, “Sagrada Biblia”, “King James Version of the Bible”. Con esto, los lectores pueden sentirse tranquilos respecto de si existió o no un trabajo comparativo, sobre todo aquellos que examinan o han examinado más de una versión y encontrado, con ello, tanto dificultades como soluciones a la hora de internalizar algún pasaje no demasiado claro.

          Seguidamente, y antes de entrar de lleno al desarrollo del libro, respecto de la legislación implicada en el texto sagrado, nos marca: “Dado que no consta en ninguna parte que su promulgador, Dios todopoderoso y eterno, las haya derogado o conmutado, no nos queda más remedio que darlas por vigentes… si es que también lo están las otras normas que los detentadores del dogma afirman que deben ser cumplidas. O son todas válidas o no lo es ninguna,”. Hasta aquí, tan sólo menciono los pilares sobre los cuales el texto se erige, y que son aristas más que razonables del autor.

         Ya en el discurso, sobresalen los pasajes en donde la belicosidad, y las muy diversas maneras de violencia, son puestas de manifiesto, como también disposiciones y eventos en los que se culturiza la conducta machista. También son marcados aquellos hechos en los que es innegable una suerte de incoherencia entre orden y contraorden divina, y aquellos en los que el actuar de los hombres escogidos por Dios dista por lejos de ser deseable y que, sin embargo, carecen de consecuencias. Todo esto acompañado con traducciones de acepciones de vocablos hebreos y precisiones de tipo geográfico e histórico que constituyen un lujo.

          Escrito con una soltura impecable, enriquecido con abundantes notas al pie, y haciendo de la ironía una bandera, “Los pésimos ejemplos de Dios”, es un libro que hará estallar los ojos de algunos ortodoxos, que posiblemente ofenderá a quienes hace años tienen por costumbre leer de la Biblia sólo los versículos que se les indican los fines de semana y, para los que tienen el hábito de examinarla, será aire fresco en el trajín. Respecto de los que nunca leyeron la Biblia, un libro que marca los peligros de cualquier polarización y porqué primero hay que leer completo cualquier texto base.