Printfriendly

lunes, 29 de abril de 2013

Boludeces sobre la educación - La medición


En el ámbito gerencial solemos decir "no se puede mejorar lo que no se puede medir", y va acerca no sólo de medir los resultados de la gestión, sino los tiempos y rendimientos de los funcionarios. Mediante un proceso algo trabajoso, y quizás también complicado, se debe elaborar un sistema de evaluación por el cual se determine claramente cuál colaborador trabaja más eficientemente y cuál rinde menos. Esto es, cuál es el mejor y cuál es el peor. Esto permite premiar al que hace mejor las cosas y en menor tiempo, como también nos permite revisar qué problemas tiene el lenteja.

Yendo al aula, en cada clase están los mejores como los peores, y esto se refleja en las notas dentro del ámbito académico. Para el tema de la conducta también es posible calificar, es simplemente desarrollar un sistema de evaluación adecuado. Esto es, pasado un rango de tiempo, un mes, un trimestre, 10 semanas, o lo que fuese, podemos saber si nuestro hijo es el mejor, el peor, o anda por el medio. Aparte, podemos saber cuál es el rendimiento en general de todo el curso, o sea, qué porcentaje tiene las más altas calificaciones y qué porcentaje tiene las peores.

Del aula pasamos al colegio entero, del colegio pasamos al barrio, del barrio a la ciudad,  de la ciudad al departamento, y del departamento al país. Así, podremos saber qué colegios tienen más altos rendimientos, qué barrios, qué ciudades, etc. Y sabremos cómo es el rendimiento general en el país de nuestros alumnos. Si, digamos, sólo el 10% de los alumnos obtienen las mejores calificaciones, y un 80% obtiene calificaciones mediocres, sabremos dónde estamos parados y podremos buscar e investigar cómo hacer para que el 100% de los estudiantes del país obtenga las mejores calificaciones. Hoy día no tenemos esta información.

Como dije, "no se puede mejorar lo que no se puede medir", de manera que se parte de la medición. Cada escuela, cada colegio, cada universidad, sea pública o privada, debiera tener en la entrada, en los paneles de sus pasillos, y poder publicar gratuitamente en un diario de distribución nacional (aparte de en la página web oficial de la institución, y en la que el ministerio de educación le asigne, también gratuitamente), qué rendimiento tienen sus alumnos. Así, uno como padre, sabrá exactamente a qué colegio está llevando a su hijo, pudiendo expresarse con exactitud a la hora de hablar.

Como dice una psicopedagoga "piensan que construir una escuela es invertir en educación". Y tal cual, si un analfabeto puede sacar y llevar adelante una granja, y al tiempo hay un montón de abogados sin trabajo, o que realizan su trabajo mediocre o deficientemente generando costos evitables a sus clientes, definitivamente algo está fallando. Detrás de una casa construida con errores hay 18 años de educación fallidos. Me gustaría que Horacio, Efraín y Mario en algún punto se hayan referido a esto que estoy señalando. Me gustaría que sus votantes les exijan que se expresen sobre esto. Pero son tan pelotudos.