Printfriendly

miércoles, 29 de octubre de 2014

Viví condicionado



Viví condicionado hasta los trece años
y rompí con el yugo con un esfuerzo simple
el de parchar la goma de cámaras pinchadas
como también lavarle sus coches a los ricos.

Pagué mi secundaria y todas mis cervezas
con la plata ganada como vulgar botones
en un banco de locos, de burros y de putas
donde hice mis primeras armas de "corredor".

Un pueblo y un estado apostó porque estudie
una carrera recia, multipolar, indómita
que me llevó  a saber cómo es que se decide

desde arriba hacia abajo quién sufre y quien goza
de lo que obvia su precio por el valor que implica.
Un alguien, que soy yo, desestimó el acento.