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domingo, 26 de julio de 2015

Votaciones 1



La verdad que parecen estúpidos de tercer año de primaria. O de última, ciegos entrenados en la niebla. Y lo digo así porque cuando estuve en tercer año de primaria yo no tenía sentido crítico y asumía que todo lo que me enseñaban estaba y era lo correcto. Si hubiesen leído, si hubiesen estudiado, sería posible que se note cuándo extrapolo una cita, cuándo digo una idea propia, y cuál es la distancia entre la burla y la ofensa. El que se va a votar, formando filas y manchándose los dedos con tinta sin haber escrito un carajo, sencillamente apesta, mucho.

Yo no me cuestiono ni por un segundo en si está bien, en si está mal, en si es o no correcto ir a votar. No. Lo que yo me planteo es cuál es el resultado de ir a votar. Es decir, después de décadas de tal y cual derrocamiento de tal y cual dictadura ¿que les queda a quién? ¿en qué han progresado quiénes a través del puto voto? Yo no conozco a nadie - y vamos, que conozco un montón de gente -, que haya salido beneficiada gracias a votar por tal o cual hijo de puta de turno.

Ahora, si me dicen que para votar sólo tengo que marcar asterisco 666 desde mi móvil, o si puedo hacerlo desde mi compu, ahí la cosa cambia. Pero ir a votar implica, luego de pagar impuestos, tasas, y como querrás llamarle al hecho de que te quiten parte de la plata que ganás aburando, pagar el desayuno, media mañana, almuerzo merienda y cena de una partida de sub normales que, gracias al Estado, ese fin de semana lo pasan bomba, porque comer gratis es algo muy alto para ellos. El que laburó en política, desde abajo, sabe de qué mierda hablo.

El clásico clase media, el boludo por antonomasia, el hipócrita intelectual que en su imbecilidad cree que ir a marcar una papeleta le otorga la autoridad suficiente para llenarse la boca con el vocablo "democracia", puede que tenga una somera idea de lo que es votar, pero no tiene posibilidades de entender lo que significa "elegir", no se imagina qué es "optar". Salvo en Finlandia, acaso, ir a votar es sólo marcar presencialmente que uno está de acuerdo con la joda. Llámese joda a calles con baches, o a drones descuartizando gente inocente. Llámese joda cagarse en los malditos putos "colaterales".

Yo no voy a ir a votar. Si quieren mi voto, que vengan a mi casa, en todo caso, marcando cita con antelación, obviamente. Y para reírme a solas, o con unos cuantos semejantes, ¿sabés por qué el no votar se multa pero no implica cárcel? Porque si el diez por ciento de la población no votase no habría dónde encarcelarlos, y porque ese diez por ciento de la población labura, y por eso es necesaria. Cuando votar no significa elegir concienzudamente a quién es el mejor para tomar las decisiones correctas, se convierte en un acto de idiotez sin estilo.