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jueves, 5 de mayo de 2016

Oscuro y limpio


Oscuro y limpio me sostengo en las fronteras
de azul dorado que separan lo que quiero
del roce sucio pretendido por las huestes
de tristes tigres que probaron en mis huesos
de qué se trata mantener el rostro en alto,
habiendo sido, desde el asco y el desprecio,
quien sabe y puede con su altura y con su nombre
de luz tranquila en el final de sus defectos
por ser, sin nadie, lo que tanto se detesta:
la risa, el grito, el descreer de todo credo.

Difusa, hiriente como un daño no previsto
su voz ataca mis murallas y mis torres,
castigo dulce que disfruto en mis cimientos
a cada metro que ella sabe de mis noches,
por puta y santa sanadora de los traumas
que tanta madre y tanto hermano, como broche,
me impuso al fin de cada día como precio
de ser bendito en el rebaño de los pobres
malditos bobos despreciados por el dios
que sólo bebe de la sangre de sus hombres.

P.d.

Alguna vez se nos cruzaron muchas calles:
la gente sola, mis amigos, yo con ella.
¡Qué feo el odio y cuánto dura! - Bueh, lo bajo
había sido, de lo simple se lamenta. -
Alguna vez nos escapamos mucho tiempo
y fue que fuimos para el otro sangre buena.
¡Qué rico el tajo cuando sangra por el borde
indócil, breve, de una boca de mil letras!
Yo sigo el paso que me marco en mi mareo
perdona amor, si te recreo a mi manera.

p.a.
Encontré la versión de la Cantata BWV 140 que me movió de joven, no es la que te dejo, que no. De todos modos la escucharás, correct?

Ya me viste, anduve un tanto liado, tratando de hacer de padre, esas cosas. Aniway, agarré coraje y por fin te voy a escribir algo, o nos escribiré algo, o qué se yo. Algo que nos implique. Nunca te lo dije, Vida, pero la gente es una mierda.