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miércoles, 29 de junio de 2016

Cita 16


En ese entonces yo tenía miedo, aunque no estaba dispuesto a confesármelo porque ni siquiera sabía que era miedo todo eso que sentía. No había forma de que mis gestos, sean de los buenos, sean de los agresivos, sean de los crueles, terminen de una vez por levantar toda la estatura de tu grandeza o de cavar el pozo inverosímil de tu bajeza; no, nunca eran suficientes las cosas que yo hacía. Me faltaba edad para saber que sobraban, que eras vos quien no sabía qué hacer, cómo tomar, de qué manera valorar y compensar cada una de todas mis manifestaciones.


Cuando finalmente comencé a despertar, a darme cuenta, fue una ola pegajosa de vergüenza recorriéndome toda la piel, una especie de resaca intensa en donde el remordimiento no daba lugar a una liviana depresión, o a un sentimiento de culpabilidad tranquilo y distanciador, sino a esa impotencia que se siente al tomar consciencia de haber sido estafado y de no poder hacer ya nada al respecto, porque el estafador no sólo ha huido con el botín, sino que ni siquiera ha dejado posibilidades de que se le plantee alguna acusación. Ni siquiera rabia, ni rencor, acaso, sí, un atisbo de lástima.


Yo ni siquiera lo había previsto, al menos no del todo, porque mi viejo y la protectora me habían entrenado demasiado bien en aquel asunto del despecho y la venganza, uno; dos, porque había aprendido a dirigir mis energías en asuntos más alegres, de colores más vivos. Así que cuando tocó aquella encrucijada y tuvieron que salir las bengalas a mí no me costó nada destrozar lo que tuve que destrozar, más por practicidad que con algún destello de placer o rabia, más con inercia que con pena o con gloria. Alcancé a mirarte el asombro en los ojos, la desdicha.

79. Contando las horas

79. Contando las horas

Es la soledad de la lucha lo que tantas veces permite la fraternidad posterior, gracias a la justeza de los fieles probados en ella.
Asira

Aunque el tiempo transcurre vas de juerga
viendo que todo pasa con crueldad
sabiendo que las huellas de verdad
las deja quien de todos se posterga.

El vacío trazado por tu ausencia
arropa la intención de ser el fiel*
de saber a la escasa y alta miel
que esconde oscuros fuegos en su esencia.

Ya se siente el soplillo desplegado
un dolor no concreto, mas posible
en los límites sordos de la mente.

Es tu voz, tu recuerdo despiadado
cantando y dibujando lo indecible
de las horas que ignora el  inclemente.



*2. m. Aguja que juega en la alcoba o caja de las balanzas y romanas, y se pone vertical cuando hay perfecta igualdad en los pesos comparados.

Ritmo: endecasílabo, acentos mayoritarios en sexta.
Rima: ABBA, CDDC, EFG, EFG (nótese asonancia AA y CC)

Análisis de versos
Acentos
Denominación
aun/queel/tiem/po/trans/cur/re/vas/de/juer/ga  11
vien/do/que/to/do/pa/sa/con/cruel/dad  10+1
sa/bien/do/que/las/hue/llas/de/ver/dad  10+1
las/de/ja/quien/de/to/dos/se/pos/ter/ga  11

el/va//o/tra/za/do/por/tuau/sen/cia  11
ar/ro/pa/lain/ten/ción/de/ser/el/fiel  10+1
de/sa/ber/a/laes/ca/sa/yal/ta/miel  10+1
quees/con/deos/cu/ros/fue/gos/en/sue/sen/cia  11

ya/se/sien/teel/so/pli/llo/des/ple/ga/do  11
un/do/lor/no/con/cre/to/mas/po/si/ble  11
en/los//mi/tes/sor/dos/de/la/men/te  11

es/tu/voz/tu/re/cuer/do/des/pia/da/do  11
can/tan/doy/di/bu/jan/do/loin/de/ci/ble  11
de/las/ho/ras/queig/no/rael/in/cle/men/te  11

1ª 3ª 6ª 8ª 10ª
1ª 3ª 6ª 10ª
2ª 6ª 10ª
2ª 4ª 6ª 10ª

3ª 6ª 10ª
2ª 6ª 8ª 10ª
3ª 6ª 8ª 10ª
2ª 4ª 6ª 10ª

1ª 3ª 6ª 10ª
3ª 6ª 10ª
3ª 6ª 10ª

3ª 6ª 10ª
2ª 6ª 10ª
3ª 6ª 10ª

Melódico pleno
Melódico corto
Heroico puro
Heroico corto

Melódico puro
Heroico largo
Melódico largo
Heroico corto

Melódico corto
Melódico puro
Melódico puro

Melódico puro
Heroico puro
Melódico puro


sábado, 25 de junio de 2016

Esos pocos dioses

Esos pocos dioses en los que ya no creo
y que tiran de mis pantorrillas
-  entre suplicantes y cínicos -,
sabiendo que sostengo sobre mis hombros
la perdida virginidad de sus hijas...

Esos poetas notables, perfeccionistas
del 7, 11 y 14,
- y "¡oh por Dios, no vi esa asonancia!" -
que piden perdón desde el puto celular
por los errores orto-gráficos...

Esos manipuladores con genitales pero sin sexo
añorando el egoísmo de un verbo conjugado
que les llene la boca de algo qué repetir
cuando todo lo que son debiera silenciarse...

tendrían que, por ley
escribir mucho y seguido.

Quizás entonces llegaríamos al hoy,
con un concierto para clarinete,
para después de la cena.

19. Aviso de curva

De pronto el método Magy tuvo una variación. Básicamente era lo mismo, una mesa, Sarah a un lado y yo del otro, pero en la cabecera, en lugar de Magy, una profesora. Así es, clases particulares. Obviamente yo no me cuestionaba ni por qué, ni para qué, simplemente me dejaba llevar y una vez puesto ahí, ni modo, a hacer los tradicionales ejercicios de los cuales hasta hoy no recuerdo absolutamente nada, pero de los que sin embargo dan fe los registros oficiales en donde constan los resultados. Ahora que lo pienso, todo aquello debió de haber consistido en repeticiones inacabables.

Pasado un tiempito surgió otra novedad, la Magy apareció con un regalo para Sarah y otro para mí. O sea, te explico, en aquella época habían pocas ocasiones para recibir un regalo: el cumpleaños, el día del niño, navidad y reyes. Recibir un regalo fuera de esas fechas era tan probable como que hoy Benedicto 16 apruebe enfáticamente el aborto y la zoofilia en un solo decreto, imposible no, improbable sí. Una vez más no me detuve a analizar nada, yo me prendí del regalo con tanta avidez que ni me acuerdo qué le tocó a la Sarah. ¿Qué me importaba?

Era un autito de lata, a cuerda. Tenía forma como medio de fusca, así, ovalado, del que se desprendía el cuerpo del chofer con el pecho y la cabeza fuera, tipo convertible. Una locura total. Encima, le dabas cuerda con ese crac crac hasta llegar al límite en donde el mecanismo se trancaba y, al soltarlo, sus dos rueditas se disparaban en un sonido de abejeo que, ahí en mi mente, era una especie de motor de camión tumba. ¡Mierda, se movía sin que le ande empujando siempre!

En su después me di cuenta, o mucho mejor dicho, me fui dando cuenta de las ausencias de Magy, y solo entonces, inevitablemente, uní los cabos. Había sido que consiguió un laburo, y que el laburo consistía en conducir un programa para niños en la televisión. ¿Y eso qué sería? Intuitivamente no me gustó para nada, pero para nada. Algo le dije a Sarah, pero ella siempre la mar en coche y yo como que mejor me callo que meto la pata. Al final, creo que se lo mencioné también a la Magy, que terminó llevándome con ella al canal ese.

No entendí. Para empezar había mucha gente, unas luces que salían de unos focos de una dimensión que nunca vi, un micrófono del tamaño de un melón sujetado a un armatoste tipo grúa, y la guacha ahí al medio, como si tal, tipo Sarah. Yo detrás de los camarógrafos. De repente fueron celos, es posible, pero decreté que todos los que estaban ahí eran idiotas, todos esos “niñitos”, y todas sus “mamitas”, los camarógrafos también, todos idiotas. No calculé entonces la cantidad de idiotas que iba a contabilizar en mi vida, ni que tendría que revisar lo que entonces me pasó.

viernes, 24 de junio de 2016

18. Actores

Con el tema de la escuela había una diferencia entre ir de mañana e ir de tarde, la cual consistía en que de mañana iban mayoritariamente mujeres, en tanto que de tarde la cosa cambiaba. Yo iba de mañana y la diferencia era mucha, por decirte, si había treinta o cuarenta alumnos en el grado, como máximo diez eran varones. Digamos que esto ni suma ni resta desde ciertos puntos de vista pero, a la hora de los “actos culturales”, como esos eventos por el día del padre, del maestro, de la madre y del caballo, ahí la cosa se notaba.

Y claro, suponte que por el día de la madre el segundo grado “A” va poner en escena el baile “El pericón”, ¿qué hace la profe? Pues arma las parejas y, como los varones son minoría no se salva ni uno. Ya te conté lo que fue aquello del emperador chino, bueno, eso fue sólo el inicio. Después se vino “el payasito”, papel que representé como parte de un mini circo; el de “paraguayito”, con pantalón negro, faja tricolor, camisa blanca y el tradicional bigote pintado no sé con qué; el de “militar”, y no me acuerdo qué otros papeles más.

La verdad que yo no quería saber nada de esas cosas, eso de actuar, es decir, eso de salir al escenario y tener enfrente a un centenar de personas definitivamente no era lo mío. Por el contrario, Sarah estaba como en su salsa. Ella siempre tenía un rol destacado, o destacaba en el rol que le daban. Ya te digo, si una vez le bajó un recitado que si mal no recuerdo se llamaba “Mi cucharón loco”, y ahí la veías en el medio del escenario con un cucharón declamando como si lo hubiese estando haciendo toda la vida. En fin.

No sé exactamente cómo, pero estas “actuaciones” le prendieron la lamparita a Sarah. En así, uno de esos domingos en el que toda la parentela se juntó en casa de Henrrieta para almorzar, sale Sarah y me convence para repetir el papel de “payasito”, para cantar alguna que otra canción, y no recuerdo qué cosas más. Es decir, improvisó una suerte de show para los parientes, que se acomodaron en sillas y sillones, previa erogación del monto que Sarah estipuló como “entrada”. Es necesario destacar aquí que de los ingresos a mí no me tocó nada. O sea, boludo al cubo.

Los shows se repitieron varias veces y jamás ligué un peso, pero jamás importó, porque ese tema de la plata yo no manejaba, no entraba todavía en mi cabeza. Por otro lado, digamos que se incrementó ese rechazo natural que sentía por los “escenarios” y, colateralmente supongo, hacia la “gente”. De todos modos, aquello no duró mucho, y no se compara con lo que pasó o, mejor dicho, con lo que fue pasando después, cuando fue Magy la que entró en escena, y no en un escenario, sino en la televisión, para que el puto país se entere y me apode.

miércoles, 22 de junio de 2016

Ahora que es hoy (4)




Ritmo: Alejandrino (dos hemistiquios de 7 sílabas métricas cada uno)
Rima: sin rima

Clasificación de versos
un/cua/dra/di/to/ver/de  7 --  se/tra/zóan/te/mis/o/jos  7
en/el/me/dio/del/cual  6+1 -- tu/del/ga/da/fi/gu/ra  7
dan/za/ba/su/fres/cu/ra  7 --  de/ga/ce/la/sal/va/je  7
ju/gan/do/con/los/fier/ros  7 -- que/só/lo/yo/do/mi/no  7

un/cír/cu/lo/ro/ji/zo  7 --  sea/co/mo/dóen/el/ver/de  7
cuan/do/des/de/miiz/quier/da  7 -- tu/dies/tra/per/mi/tió  6+1
que/te/se/pae/se/pul/so  7 --  de/tu/ma/no/sen/ci/lla  7
ba/jo/laa/ri/dez/ro/ta  7 -- de/mis/de/dos/se/dien/tos  7

to/doen/mí/pal/pi/tó  6+1 --  en/ton/ces/y/con/fu/ria  7
el/va/cí/o/dis/pues/to  7 --  a/ser/al/fin/lle/na/do  7
con/un/po/co/de/piel  6+1 --  más/a/llá/del/pen/sar  6+1

pe/ro/su/pea/quie/tar/me  7 --  jus/toal/bor/de/del/triun/fo  7
per/mi/tien/do/queen/te/ra  7 --  man/ten/gas/tus/de/fen/sas  7
no/se/a/que/te/ga/ne  7  --  sin/que/túa/mi/me/to/mes  7



Cita 15


 "Sobre" todo eso, y "debajo" de todos yo. Tú me habías colocado en un punto, de algún modo, en un sitial de privilegio pero condicionado. Aquello de incondicional pudiera haberte parecido real a ti, incluso pudiste habértelo creído en su momento. Pero la verdad es que todos los riesgos que tomaste fueron seguros, en cada una de las decisiones estuvieron - no hay modo de negarlo - mi saber hacer, y mi poder hacer. Y al final, si la memoria colectiva como individual no falla, cuando arreciaron las exigencias tú asumiste el borrón y cuenta nueva y te fuiste sin escándalos.



A mí se me acentuó entonces esa tristeza complicada de los animales nocturnos. Fui sumando nombres a mis olvidos y restando más o menos ordenadamente días y fechas a la memoria de mis calendarios de perseguidor de imposibles; fiel y bondadoso, como un lobo que por estirpe jamás perteneció a ningún circo, mantuve la musculatura de mis silencios entrenando una espera noble, pletórica de miradas de las que sólo podrían dar fe un par de bibliotecas y, acaso, aquel bar de Belfast, en donde varias veces intenté no escribirte el mismo soneto sobre doscientas dos servilletas diferentes aquel diciembre sin cielo.


En el después, que terminó sucediendo, tú pretendiste nuevamente el engaño, nuevamente. Que habías cambiado, que incluso yo había cambiado. Yo te dejé hacer, recordando a una de mis primeras putas de mi adolescencia - una gorda pintarrajeada, llena de estrías, a la que terminé pagando porque estaba borracho, y no me iba a echar atrás, y uno tiene su honor -, y te dije que sí, y me diste lástima, y me di asco, y sonreímos los dos, y nos estropeamos un montón de años, y la culpa mía, siempre mía, porque los hombres son todos iguales, es tan sabido.  

Reclamo de falsa bandera


Ya he pasado por esto demasiadas veces, y considera que con un par es suficiente para hablar de "demasiadas veces". No te voy a decir que me molesta, que me encoleriza, que me agobia y que me lleva a un nivel de decepción o alguna cosa así. No, antes bien, te lo agradezco. Y sin pose, de repente para que te duela más y termines por irte por las cañerías con todo este show tuyo que así te lo desbarato, con un gracias de cuyo vigor al menos un 50 por ciento debo emplear en escribir algo que ya me dije.

Treinta años atrás, cuando abandoné a Clodia por aquella beca, y soporté todo el enojo de su familia, sin que ella se quejase de nada y aceptase la ruptura con apenas algún llanto, no imaginé que casi exactamente al año la cosa sería casi exactamente al revés, con Lucienne. Fue entonces que conocí a Julio, que comencé a leerlo, que supe que 62, como modelo final, sería el último de los eslabones, puentes y puertas que me separarían y unirían y distanciarían de todo eso que gente, personas, seres como vos, llaman realidad "y que no puede ser, no puede ser".

Con esto te digo, te cuento, relato, te narro, que entiendo, que soy perfectamente capaz de entender y comprender cualquier tipo de reclamo, de dolor, de queja. En ese entonces, vamos, Lucienne ya tenía una casa y dos autos, servidumbre; yo apenas tenía para mis libros de estudiante... Pero, ¿sabes? Casi como a Clodia, no me pudo el resentimiento. Y, si alguna vez me ensució, lo fui limpiando, o me lo fueron sacudiendo, quizás. Esa es la diferencia de nuestros reclamos. Cuando a mí me preguntan "cómo te lo compenso", yo tengo una respuesta. Tú no. Tú no quieres te compensen.

Eres como una mujer despechada a la que le han puesto los cuernos. Sientes, frente a mí, humillación y, entonces, la necesidad de hacerme pagar por ese sentimiento, cuando, bien mirado, todo lo que hay es el curso natural de las cosas. Tú jamás abrazaste la sinceridad, yo sí. Tu hipocresía te hizo detestar la altanería de mi impudicia, nada más. Lo triste es que, a diferencia de Clodia, y de Lucienne, tú nunca destacaste en nada, en absolutamente nada, de ahí tu ahogo mayor, y esa imperiosa necesidad de maltrato, de maledicencia... un espectáculo lastimoso, con los años como agravante.

Sin embargo, hay algo peor, que supongo nadie que conozcas habrá de decírtelo; porque no tienes ni amigos con la honestidad necesaria, ni enemigos que te crean importante. Tú eres, en el fondo, un simple Tiberio en el ocaso. Un vulgar pervertido que no puede darse el placer de sus perversiones, y de ahí tu enojo para conmigo. En tu última exposición me acusas de muchas cosas, que son una sola. Me acusas de haber sido siempre todo lo horrible, lo bajo, lo asqueroso que, abiertamente siempre fui, y que quisiste y quieres haber sido y ser. Sin saber cuánto cuesta...


martes, 21 de junio de 2016

Ahora que es hoy (3)



Ritmo: endecasílabo.
Rima: sin rima

 Clasificación de versos
Acentos
Nombre
noes/tás/ya//me/to/ca/com/pren/der/lo  11
co/mo/se/le/com/pren/dea/la/tor/men/ta  11
cuan/do/se/des/pe/re/za/de/sus/an/sias  11
o/be/de/cien/doal/mo/do/de/su/si/no  11

no/te/lla/moy/nien/pe/do/me/lla/más  10+1
de/ma/ne/ra/que/que/doen/la/cor/ni/sa  11
ju/gan/doal/e/qui/li/brio/de/los/lo/cos  11
con/el/cie/loa/pre/tán/do/me/de/nu/bes  11

te/jo/muy/tor/pe/men/te/nues/tra/tra/ma  11
es/cu/chan/doel/er/ror/des/de/tus/ma/nos  11
sin/for/zar/teal/re/po/so/queen/mi/bo/ca  11

an/he/la/des/cu/brir/te/sus/co/lo/res  11
sa/bien/do/que/de/pen/de/del/la/ti/do  11
su/je/tar/tu/cin/tu/ra/con/mi/sed  10+1
2-4-6-10
1-6-10
1-6-10
4-6-10

3-6-10
3-6-10
2-6-10
3-6-10

1-6-10
3-6-10
3-6-10

2-6-10
2-6-10
3-6-10
Heroico corto
Enfático puro
Enfático puro
Sáfico corto

Melódico puro
Melódico puro
Heroico puro
Melódico puro

Enfático puro
Melódico puro
Melódico puro

Heroico puro
Heroico puro
Melódico puro

Asonancias: Ansias/trama, sino/latido.
Comentario: Consideremos estas asonancias como tales, por lo tanto, rige el rigor de "puro de lo puro". En lo normal, dada las distancia entre los versos implicados, no serían asonancias.

78. Posibilidad teológica

78. Posibilidad teológica

La suma de todos los movimientos permiten una velocidad de vértigo. La suma de todos los vértigos permiten una detención abrupta. Es difícil soñar la detención sin haber vivido el movimiento. 
Asira.

Lo bajo nos recrea los sentidos
fulgiendo su rojiza sutileza
en quien pierde sus manos y cabeza
por ignorar la paz de los olvidos.

Lo bajo nos recuerda a los caídos,
al aroma letal - naturaleza
del miasma que perdió toda aspereza -
del tiempo que se acaba en los oídos.

Así, no es el que cae quien fracasa
ni quien trepa la espuma de sus días
el que responde al Nombre del Misterio.

En las alturas, solo, el sol arrasa
con las oscuras pesas, con las frías
cadenas de quien "ve" su cautiverio.


lunes, 20 de junio de 2016

Ahora que es hoy (2)



Ritmo: blanco, endecasílabo.

Rima: Sin rima

Clasificación de versos:

qui/zás/te/cau/se/gra/ciaes/ta/vic/to/ria  11
de/te/ner/me/pen/san/doen/lo/que/pien/sas  11
o/qui/zás/te/re/sul/te/co/moun/pe/so  11
in/tu/ir/me/tan/cer/ca/del/es/cán/da/lo  12-1

pue/de/bien/quees/po/si/ble/que/res/pi/res  11
sin/si/quie/raa/cor/dar/te/dee/sea/yer  10+1
en/don/deen/u/na/ho/ra/sin/tus/gen/tes  11
tehu/bie/se/re/cor/ri/do/to/da/ci/ma  11

lo/cier/toes/el/si/len/cio/que/sea/gol/pa  11
en/mi/va/so/des/coth/sin/tu/mi/ra/da  11
es/te/dra/gar/el/hue/co/de/la/no/che  11

mien/tras/te/vas/dur/mien/do/sin/tes/ti/gos  11
que/se/pan/es/cri/bir/cuál/es/el/pul/so  11
de/la/fer/ti/li/dad/que/tea/cur/ru/ca  11
Heroico corto
Melódico puro
Melódico largo
Melódico puro

Melódico corto
Melódico largo
Heroico corto
Heroico largo

Heroico puro
Melódico puro
Sáfico corto pleno

Sáfico corto pleno
Heroico largo
Vacío puro

Asonancias: Victoria/agolpa.

domingo, 19 de junio de 2016

Ahora que es hoy (1)


Ritmo: blanco, endecasílabo.

Rima: Sin rima

Clasificación de versos:

cuan/do/tie/nes/en/cuen/ta/ca/da/co/sa  11
es/que/na/da/fi/nal/men/te/te/pe/sa  11
con/el/mo/do/sen/ci/llo/deu/naes/pal/da  11
que/tras/diez/mil/a/zo/tes//loig/no/ra  11
el/pin/cha/zo/su/til/ya/ca/soab/sur/do  11
deun/mos/qui/to/bus/can/do/per/vi/vir  10+1

cuan/doe/res/tal/que/quie/res/al/go/más  10
a/su/mes/que/laau/sen/ciaes/la/de/siem/pre  11
que/la/no/che/co/mien/za/sin/su/nom/bre  11
tras/pa/san/do/la/puer/taen/tre/son/ri/sas  11

cuan/do/te/sa/bes/lle/no/de/ro/tu/ras  11
y/ca/paz/de/be/ber/de/sus/he/ri/das  11
es/que/le/sa/bes/le/jos/co/mo/cer/ca  11
al/fi/nal/de/tus/de/dos/sin/su/pu/bis  11
Melódico pleno
Melódico puro
Melódico largo
Sáfico largo
Melódico largo
Melódico puro

Heroico pleno
Heroico puro
Melódico puro
Melódico puro

Sáfico corto pleno
Melódico puro
Sáfico largo
Melódico puro

Asonancias: Cosa/ignora, sonrisas/heridas.

sábado, 11 de junio de 2016

17. Argentina 78

Magy declaró que Menotti era un churro y que era su amor, de movida. Henrrieta comentó alguna cosa respecto de Brasil, y el viejo directamente no dijo nada (porque costaba para que hable, como que siempre estaba pero sin decir; tenía su momento para verbalizar las cosas). El asunto es que comenzó el mundial y, aunque yo no entendía bien todavía lo que era el fútbol, capté que comenzaba lo mejor de lo mejor, en lo que al tema de la esfera comprendía. Anote aquí, escribano, que a esas fechas, yo jamás había asistido a un partido de liga, imagine usted.

De manera que el espectáculo del montón de papelitos cayendo y el de la multitud en las graderías me superó completamente, y sólo con el transcurrir de los partidos lo pude ir procesando. La otra novedad fue lo de la transmisión sonora, es decir, el relato; claro, no sólo veías el partido, sino que lo relataban y comentaban con lo cual cada encuentro se hacía aún más dramático. Aparte, me fui enterando del tema del off side, de que los equipos podían hacer cambios, y que el técnico podía dar direcciones ahí, a un costado del campo. No tenía idea yo.

No fue la segunda revelación, pero fue algo muy intenso y lo puedo resumir en una palabra, un nombre de batalla: Kempes. Cuando lo vi jugar y definir yo dije que su equipo saldría campeón, y fue una certeza como que a la noche le sigue el día, así, certeza. Desde ahí me fui por Argentina y fue mi favorita a ganar el torneo, pese a que nadie de mi parentela, salvo Magy por su enamoramiento por Menotti, se había volcado como yo y de arranque. Calculá lo que fue cuando Kempes llegó a la final y entre mi gente apostaron.

Kempes y los relatos desataron una especie de locura dentro de mi cerebro, o algo así. El caso es que me pasaba con mi pelota en la mano viendo los partidos y, cuando el equipo contrario tenía posesión del balón, yo salía al patio convertido en Kempes, eludía un montón de defensores y marcaba golazos contra la pared. Como no había relator en cabina alguna, también hacía de relator. Lo tenía todo, el estadio lleno, la habilidad invencible del delantero, y un relator, todo en mi mente, y en mi cuerpo, claro. Lo que no me esperaba era pensar en perder.

Una final, fue ahí que aprendí, es otro partido. Yo tenía cierto embole porque no faltó un tío que dijo que todo el torneo estuvo arreglado, que era como mancharme a Kempes, y me dolía no tener con qué contestar. Pero mejor que haya sido así, porque es así cómo se ven los guapos, en el durante y en el después. Pudimos haber perdido (Kempes y yo, o la Argentina y yo), pero no, ganamos. Y podrán decir lo que quieran los que jamás estuvieron en una final, pero una pelota por el palo no se puede comprar. Ni yo podría.

Espejeo invernal 5 (cierre)



Ritmo: endecasílabo

Versos: Aleandrinos (2 hemistiquios de 7 sílabas métricas)

Rima: Sin rima (ojo de nuevo)

vos/te/nés/lo/pre/sien/to  7 - u/na/fra/gi/li/dad  6+1
que/no/te/per/mi/tís  6+1 - pro/yec/tar/en/el/ai/re  7
al/es/ti/lo/deun/roc/y  7 - queen/si/len/cio/so/por/ta  7
los/gol/pes/queel/en/tor/no  7 - in/gra/to/le/pro/pi/na  7

yo/tees/cu/cho/de/cer/ca  7 - fin/gien/dou/na/dis/tan/cia  7
pro/pia/de/los/a/mi/gos  7 - quees/qui/van/in/va/dir  6+1
el/lu/gar/yel/mo/men/to  7 - en/que/teen/cier/ras/le/jos  7
de/con/se/jos/i/nú/ti/les  8-1 - queig/no/ran/qué/sen/tís  6+1

co/mien/zoa/pre/sen/tir  6+1 - que/me/sa/bes/po/si/ble  7
más/a/llá/de/mis/lu/ces  7 - por/que/sa/bes/los/da/ños  7
que/tam/bién/fi/su/ra/ron  7 - el/bri/llo/de/mis/o/jos  7

y/que/qui/zás/in/tu/yas  7 - que/lo/mí/oes/es/pe/ra  7
al/prin/ci/pio/nu/bla/do  7 - deun/o/cul/to/ca/mi/no  7
queal/re/cor/rer/lo/dos  6+1 - es/queen/cien/de/su/luz  6+1

Comentario: ¿Qué pasó con los versos 6 y 8 en cuanto a la rima?

viernes, 10 de junio de 2016

16. El método Magy

“Ayudame un poco a mover la mesa” era la frase que sonaba por lo menos tres veces al día. Pasa que había un mango joven hacia el final de la casa, antes de comenzar el patio, pero que tenía su onda con el tema de su distribución de ramas, que no se lucían por lo frondosas, de manera que dependiendo de la hora cambiaba la disposición de la sombra. Como teníamos una sola mesa “exterior”, y la misma se usaba para cocinar, almorzar, planchar, merendar, hacer las tareas y para cenar, se comprenderá que la misma cambiaba de lugar varias veces.

Así, Henrrieta te decía ayudame a mover la mesa, para traerla al lado en que iba a cocinar, y luego, ayudame a mover la mesa, porque era la hora de almorzar y la colocábamos más debajo del mango. Después otro ayudame a mover la mesa, y la llevábamos más hacia el vecino, que era donde merendábamos y hacíamos las tareas, otro ayudame a mover la mesa era para planchar, que era hacia un enchufe para que “alcance” la plancha, y así. Ayudaba el que estaba cerca y, no sé porqué, pero a mí por lo menos me daba por las bolas.

Después del café con leche de la tarde, que no tenía nada que ver con el de la mañana por el tema del calor, venía el tema del método Magy. Nada complicado, desplegar el “cuaderno anotador” y hacer ejercicios por una hora, más o menos. Ahora, no te estoy hablando de un par de veces a la semana, ni de días antes del examen, me estoy refiriendo a todos los días. No sé si podés meter eso en tu cabecita. Cada tarde de sol o ventisca, te guste o no te guste, siempre era la mesa y el anotador como constante.

Sobre la mesa aquella que había que ayudar a mover, Magy me agarró la mano y me hizo dibujar la a, me hizo hacer la raya que definía una suma o una resta, y hasta algún dibujito. A un lado Sarah, al otro lado yo, y Magy en la cabecera, todos los benditos días. Poco me acuerdo yo de nada, que el cuerpo tiene cabeza, tronco y extremidades, por ejemplo, y que Cristóbal Colón descubrió América, un carajo. Pero parece que el método funcionó, porque desde el primer grado, es decir, cuando las cosas tienen otro level, que mis notas ranquearon.

En ese entonces las notas eran del uno al diez, y había como una decena de materias, desde Educación Sanitaria, hasta Estudios Sociales, y los exámenes eran trimestrales, como las entregas de libretas. Mierda, tenías que verlo. Toda la primaria, todos los trimestres, montones de diez, como si sólo estudiase. ¡Carajo que no tenía sentido! Bah, a mí, de verdad, no me importaba, aunque eso sí, rescato como mucho que, cuando tocaba examen entraba tranquilo, como un día más, exactamente como un día más, y al sentir la tensión de los otros “compañeritos”, me decía, “¿y a estos, qué les pasa?”

Espejeo invernal 4


Ritmo: Endecásilabo

Versos: Alejandrinos (2 hemistiquios de 7 versos)

Rima: Asonante: ABBA, ABBA, CDE, CDE

he/lim/pia/do/la/ca/sa  7 - dean/te/rio/res/a/ro/mas  7
tra/pe/an/do/con/ce/lo  7 - ca/da/bal/do/sa/blan/ca  7
al/com/pás/de/la/ra/dio  7 - en/u/na/dan/za/fran/ca  7
que/des/ter/róa/las/pe/nas  7 - y/to/dos/sus/i/dio/mas  7

co/moen/a/que/llos/tiem/pos  7 - en/tre/né/mis/a/xio/mas  7
has/ta/lo/grar/el/rit/mo  7 - quea/cüal/quie/ra/des/ban/ca  7
por/ver/si/mi/ten/sión  6+1 - dul/cey/fie/ra/pa/lan/ca  7
me/pro/yec/ta/sin/voz  6+1 - a/don/de/tú/tea/so/mas  7

ya/quíes/toy/con/mis/cot  6+1 - y/tu/for/ma/de/ai/re  7
na/ve/gan/doel/pre/sen/te  7 - deu/na/sa/la/dees/pe/ra  7
que/so/por/to/tran/qui/lo  7 - a/pos/tan/doal/fu/tu/ro  7

co/mo/sa/bien/doa/so/las  7 - queel/qui/zás/dees/teaf/fai/re  7
de/pen/de/de/noer/rar  6+1 -de/ver/boo/de/ma/ne/ra  7
cüan/do/me/sien/tas/fi/lo  7 - ras/ga/dor/de/loos/cu/ro  7

jueves, 9 de junio de 2016

Espejeo invernal 3


Ritmo: endecasílabo, polimétricos con acentos fijos obligados en 6ª y 10ª

Rima: Soneo blanco, sin rima.

Clasificación de versos:

ten/goen/fren/teun/mon/tón/de//as/i/dos  11
y/por/de/trás/a/vos/mi/ran/do/le/jos  11
has/ta/don/de/co/mien/zan/es/tas/ga/nas  11
de/be/ber/de/tues/pal/da/sin/a/pu/ro  11

ten/go/los/ci/gar/ri/llos/que/no/sa/bes  11
de/qué/lu/gar/del/mun/does/que/pro/vie/nen  11
jun/to/con/e/se//qui/do/vi/tal  10+1
que/me/cie/ga/fu/rio/soa/lo/sen/ci/llo  11

vos/te/nés/u/na/di/cha/más/queo/cul/ta  11
que/no/po/dés/sen/tir/sin/el/a/quí  10+1
de/tu/ros/tro/bri/llan/doen/tre/mis/o/jos  11

te/nés/e/sa/cer/te/za/de/mis/la/bios  11
he/ri/dos/por/el/ro/ce/de/tu/bo/ca  11
a/quel/dí/a/do/min/goy/con/tes/ti/gos  11
Melódico pleno 1ª, 3ª, 6ª, 8ª, 10ª
Sáfico largo 4ª, 6ª, 8ª, 10ª
Melódico largo 3ª, 6ª, 8ª, 10ª
Melódico puro o propio clásico 3ª, 6ª, 10ª

Enfático puro 1ª, 6ª, 10ª
Heroico corto 2ª, 4ª, 6ª, 10ª
Sáfico corto pleno 1ª, 4ª, 6ª, 10ª
Melódico puro o propio clásico 3ª, 6ª, 10ª

Melódico puro o propio clásico 3ª, 6ª, 10ª
Sáfico corto 4ª, 6ª, 10ª
Melódico puro o propio clásico 3ª, 6ª, 10ª

Heroico puro 2ª, 6ª, 10ª
Heroico puro 2ª, 6ª, 10ª
Heroico puro 2ª, 6ª, 10ª


Comentario: Justo por ser blanco, y por tener tan sólo 14 versos, el soneto no debiera tener ninguna asonancia. En este, hay tres, que, aunque distanciadas, existen: idos / sencillos / testigos.

Más crimen hay si consideramos: cigarrillos, líquido, heridos y domingo.

miércoles, 8 de junio de 2016

No me va a doler

No me va a doler que te acuerdes de mí
cuando te duela recordar lo irascible de mi risa,
cuando bruscamente repares
en la histérica perfección de mi cariño
que hacía lo que cualquiera puede hacer:
apartarte del mundo como lo hacen los dioses con lo que aman.

No me va a pesar tu rostro
reclamando cómo desperdicio mi tiempo
bebiendo atardeceres al lado de nadie,
como alguna vez lo hice contigo
ebrio de Escocia.

No me remorderá en la garganta
la limpia soledad de mis canciones
cuando mi piano las acompañe y los sonidos
por fin de nuevo fundan
dos pretéritos en algo que ocurre.

Me pesará
que quise torpemente,
que te elegí a destiempo,
que te visualicé diosa libertaria
siendo eras ángel de cadenas mortuorias,

que fui joven y
para poder reír nuevamente
de tu boca deberé recuperar mi aliento.

No sé si lo sentirás
si alguna vez pensaste en mí
en todos estos términos de pensar en otro,
no sé
si te dolerá.


¿Importa?

Cita 14


Ella me ofreció de golpe mis propias palabras, pero sintiéndolas como suyas, con el vigor con el que yo las había sentido y dicho en mi juventud primera, cuando todo en mí se trataba de diferenciar y todavía distaba un mundo de aprender a integrar. Acusé el golpe, recordando que no suele quedar en pie el más fuerte, sino el que más resiste y, casi sonriendo desde el fondo de mi muy entrenada fortaleza, le contesté que no todo el mundo era una mierda, que en todos lados hay gente que vale la pena, aunque siempre es más fácil quedarse solo.


En rechazar los miedos habita el mayor de los peligros, y la mayor de las ansiedades, también. Como aceptemos la posibilidad de lo peor, como asumamos que nuestra peor pesadilla pueda convertirse en realidad y la tomemos como palpable, comenzaremos a restarle esa cuota de poder imaginario que hasta ese momento tenía como ilusión; incluyendo el miedo a la locura, a la flaqueza mental, al equívoco emocional. Las profundas verdades, los últimos secretos, son alcanzados siempre y cuando cumplamos cabalmente con el primero de los ritos, la sinceridad - lúdica, trágica o indiferente - para con uno mismo. No hay más.


Por lo demás, yo había sobrevivido a una de las  escenas más crueles de aquella guerra de género que entonces tuve que sobrellevar: mi ex, envidiando lo que me deparaba el futuro con mi chica actual; y mi chica actual, envidiando lo que fue mi pasado con mi ex. Es entonces que uno deja de hablar de amor, cuando se da cuenta que todo es celos o envidias, competencia, juego, guerra, maneras absurdas que esconden, disfrazan y terminan por exponer simplemente un profundo deseo de no sentirse demasiado solo en un egocentrismo heredado de generación en generación, degeneración en degeneración, always. 

Espejeo invernal 2



Ritmo: endecasílabo, polimétricos con acentos fijos obligados en 6ª y 10ª

Rima: Asonante, ABAB / ABAB / CDE / CDE

Clasificación de versos:

voy/a/ne/ce/si/tar/de/mu/cho/rit/mo  11
pa/ra/po/der/lle/gar/has/ta/tu/pe/lo  11
sin/que/no/tes/el/an/sia/de/mis/fi/los  11
queha/bi/ta/si/gi/lo/saen/tre/mis/de/dos  11

más/a/llá/de/loos/cu/ro/del/des/ti/no  11
o/de/la/cla/ri/dad/de/los/mo/men/tos  11
i//de/des/tro/zar/aal/gún/a/mi/go  11
en/re/dan/do/mis/o/jos/en/tu/cuer/po  11

a/lláen/el/bor/dein/cier/to/de/la/no/che  11
se//la/vo/lun/tad/del/que/no/ce/de  11
con/tra/la/de/quien/bus/ca/ser/ga/na/da  11

ya//cuan/do/te/lla/me/por/tu/nom/bre  11
ha/cién/do/lo/vi/brar/en/el/pre/sen/te  11
sa/brás/de/qué/se/nu/tren/mis/pa/la/bras  11

Enfático pleno 1ª, 6ª, 8ª, 10ª
Sáfico corto pleno 1ª, 4ª, 6ª, 10ª
Melódico puro 3ª, 6ª, 10ª
Heroico puro, o yámbico 2ª, 6ª, 10ª

Melódico corto 1ª, 3ª, 6ª, 10ª
Vacío puro 6ª, 10ª
Heroico largo 2ª, 6ª, 8ª, 10ª
Melódico puro 3ª, 6ª, 10ª

Heroico corto 2ª, 4ª, 6ª, 10ª
Heroico puro, o yámbico 2ª, 6ª, 10ª
Enfático pleno 1ª, 6ª, 8ª, 10ª

Heroico puro, o yámbico 2ª, 6ª, 10ª
Heroico puro, o yámbico 2ª, 6ª, 10ª
Heroico corto 2ª, 4ª, 6ª, 10ª

martes, 7 de junio de 2016

Espejeo invernal 1


Ritmo: endecasílabo

Acento: 4ª, 7ª, 10ª (Gaita)

Rima: ABBA / ABBA / CDC / CDC

hoy/dis/pa//con/las/ga/nas/cre/ci/das  11
pre/ci/sa/men/tey/con/sa/ñaal/cos/ta/do  11
por/e/vi/tar/re/cor/dar/lo/pa/sa/do  11
que/to/da//a/nos/la/teen/he/ri/das  11

de/jé/que/se/pas/que//de/las/vi/das  11
que/te/man/tie/nen/el/ner/vio a/ne/ga/do  11
por/de/mos/trar/te/que/des/de/mi/la/do  11
me/vie/ne//cil/ga/nar/me/las/bri/das  11

co/mo / yo/cro/nos/ju//des/de/cer/ca  11
al/mie/do/le/ve/que/cla/vaen/lo an/sio/so  11
e/sa/tor/pe/za/quea/ca/baen/la/men/to  11

y/co/moun/chi/ta/que/so/lo/sea/cer/ca  11
ex/ten/dí/sua/ve/la/luz/de/mia/co/so  11
sien/doen/tus/o/jos/mi/voz/y/mia/lien/to  11

lunes, 6 de junio de 2016

77. A lejana

77. A lejana

Pobre Luis María, qué idiota casarse conmigo. No sabe lo que se echa encima. O
debajo, como dice Nora que posa de emancipada intelectual.
Julio Cortázar, Diario de Alina Reyes.

Y solamente digo que cuando todos duermen
tú eres el sueño, yo la pesadilla,
que en lo nefasto y cruel de la buhardilla,
donde sin vida vivo, persiste nuestro germen.

¿Lo demás? Simple tránsito, maneras de cruzar
los días y las noches sin un fin;
ver cómo muere el hielo en el jardín
cuando llega el verano sin tener de qué hablar.

El tiempo se nos cae, de ser tan abundante,
y tú que nunca llegas por lo que sé que ignoro:
por cumplir con los duros reglamentos del Dante.

Abrazada a los versos de aquel vate de oro
me buscas y te niegas a subir a la barca
que te pide nos dejes y saciar a tu parca.



Ritmo: Endecasílabo, alejandrinos y endecasílabos.
Rima: ABBA, CDDC, EFE, FGG

Conteo silábico y clasificación de versos:
y/so/la/men/te/di/go  7 que/cuan/do/to/dos/duer/men  7 (Alejandrino)
túe/res/el/sue/ño/yo/la/pe/sa/di/lla  11 (Sáfico corto pleno 1ª, 4ª, 6ª, 10ª)
queen/lo/ne/fas/toy/cruel/de/la/buhar/di/lla  11 (Sáfico corto 4ª, 6ª, 10ª / Sinéresis 9ª)
don/de/sin/vi/da/vi/vo  7 per/sis/te/nues/tro/ger/men  7 (Alejandrino)

lo/de/más/sim/ple/trán/si/to  8-1 ma/ne/ras/de/cru/zar  6+1 (Alejandrino)
los//as/y/las/no/ches/sin/un/fin  10+1 (Heroico puro, o yámbico 2ª, 6ª, 10ª)
ver//mo/mue/reel/hie/loen/el/jar/dín  10+1 (Heroico corto 2ª, 4ª, 6ª, 10ª)
cuan/do/lle/gael/ve/ra/no  7 sin/te/ner/de/quéha/blar  6+1 (Alejandrino)

el/tiem/po/se/nos/ca/e  7 de/ser/tan/a/bun/dan/te  7 (Alejandrino)
y/tú/que/nun/ca/lle/gas  7 por/lo/que/sé/queig/no/ro  7 (Alejandrino)
por/cum/plir/con/los/du/ros  7 re/gla/men/tos/del/dan/te  7 (Alejandrino)

a/bra/za/daa/los/ver/sos  7 dea/quel/va/te/de/o/ro  7 (Alejandrino)
me/bus/cas/y/te/nie/gas  7 a/su/bir/a/la/bar/ca  7 (Alejandrino)
que/te/pi/de/nos/de/jes  7 y/sa/ciar/a/tu/par/ca  7 (Alejandrino