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miércoles, 31 de agosto de 2016

Cita 25

El doble juego de manteles, la simetría de tantos cubiertos - todo plata y oro -, la portentosa porcelana en la que podía ver reflejado su rostro, y una serie indescifrable de copas terminaron por aturdirle los sentidos, por lo que se sumió en un silencio agazapado, de animal que acaba de recibir un golpe y se acurruca mirando todavía al frente. En un parpadeo yo me miré las manos, las que alguna vez se cansaron de lavar autos, que alguna otra vez se quebraron en una pelea, y que tantas veces consiguieron sacar música de algún instrumento. Nos imaginé desnudos.


Imaginar fue el primer punto de quiebre, la mecha que, una vez encendida, convierte a quien la alienta en auriga de las futuras posibles demoliciones y correspondientes reconstrucciones. No siempre es fácil, por más que haya esta y aquella escuela que dale y dale con "imaginemos más". Porque imaginar implica no sólo encontrar soluciones nuevas a problemas antiguos, sino también problemas increíbles ahí donde no había ninguno. El que imagina no sólo puede inventarse a dios haciendo un asado en el infierno, sino que también puede colocar al diablo en el cielo enseñando trucos para evitar el infierno. Es ir, siempre.


Fue por imaginar-la, y por la tozudez de no contentarme con nada menos que con ella que fui construyendo la realidad que terminó por juntarnos alrededor de palabras como de silencios, como se juntan dos solistas alrededor de un pentagrama que implica diversas claves, diferentes sonidos para la vibración adecuada de una melodía única. Fue por tantos kilómetros y millas y leguas extras que todas las líneas se volvieron precisas, todos los límites exactos, para que cada ínfima diferencia redunde en una absoluta integración, para que cada tarea le de significado a su reposo. Para que nuestros ojos tengan que ver.

lunes, 29 de agosto de 2016

Zurich


Es esta una carrera que de velocidad
pasa a ser, y de golpe, de larga resistencia,
como para probar con qué fueron construidos
este conjunto tenso de tendones rabiosos.

Va de una primavera esto que estoy viviendo
que sin aviso alguno se vuelve invierno horrible,
como para tirarle a mi mente quebrada
unos cascotes más a ver si no se cae.

Pero a mí ya no me importa el resultado
de lo que entienda el mundo o procese mi mente,
si la rima es exacta, si dormí con mi prima.

Me basta una cerveza en el lago de Zurich
algo de buena música - puede ser Boccherini -
y escucharle decir "¿ar yu okey?


domingo, 28 de agosto de 2016

Cuestionamientos del que espera


Dime si a ti también te ha venido pasando
que al ver el sol fulgiendo su fortaleza sola
sonríes desde atrás de tu mirada
casi como sintiendo que lo especial se acerca.

Si cuando va creciendo por tu vientre
la furia que generan los cobardes
al poco rato puedes devolver
a la maldad justicia con algo de piedad.

Dime si todavía, como yo
reservas mil sorpresas debajo de los ojos,
caricias a estrenar en medio del silencio.

Si pese a tantos viajes sin destino
sigues viniendo a mí, burlándote exquisita
de mis apuros torpes y mis poemas cursis.


sábado, 27 de agosto de 2016

Altaneros solidarios


Cada noche que pasa somos más
los que pisamos firmes el futuro
sin mirar demasiado cuánto duele
o cuánta gente cuesta el soltar lastre.

Cada día que ocurre terminan siendo menos
los que intentan vender falsas banderas
cambiando algo de estima por un poco de fama
y acaso a un ser humano por algo de cobre.

Los solos, altaneros solidarios
vamos tirando sogas, marcando las heridas
las pesas y las marcas que dejaron los otros,

los que siempre educaron con el miedo y la culpa;
sí, los hijos de puta, los nietos del turbión
comenzamos por fin a lucir nuestra fe.


viernes, 26 de agosto de 2016

Salvo



Ahí donde palpita el ritmo no decible,
al costado del mundo de las miradas sucias
en el centro del hueco que escapa de mi nombre
ahí  danza sin dogmas mi soledad tranquila.

¿Cómo podría un puerco animal sin cadencia
enturbiar cada círculo que tejen mis tobillos
con sólo palabritas y gestos venenosos
si el odio es una costra que cargo entre mis manos?

Como ves, si te fijas, es mejor conservar
la distancia, los modos serviles como hipócritas
que aprendiste en tu casa entre rezos y cruces.

Mejor dejarme así, irrazonable, imbécil
girando sin sentido alrededor de sí,
pero hasta ahora al menos, limpio de lamer culos.


jueves, 25 de agosto de 2016

Bracear a solas sin reposo


Muchas veces parece que el esfuerzo empleado
en bracear a solas sin nada de reposo
solamente culmina en más y más agobio,
y es entonces que muchos se vuelcan por un alto.

Los pocos, sempiternos tozudos, sin embargo
se enarbolan en guerra, cada cual a su modo
contra toda esa carga que llevan en los hombros
y que de otros idiotas sin consulta heredaron.

Por constancia y firmeza, por dar siempre la cara
es costumbre del fiel curarse los estigmas,
y aunque quizás herido, siempre termina entero.

Como todos, sintió sin sombras las patrañas;
como algunos, torció el rumbo de su risa;
y al decir soledad se burló hasta del tiempo.



miércoles, 24 de agosto de 2016

Cita 24


Se había pasado buena parte de la vida intentando demostrarle a todos cuán diferente era a los demás y, cuando finalmente comprendió, cuando entera y racionalmente asimiló que incluso por genética somos todos únicos e irrepetibles, se encontró ante el desolador panorama de que la historia de su vida era inigualablemente aburrida, opaca, sin esplendor alguno. Había intentado escribirse, pero todos sus intentos no fueron sino un juego de apariencias, de poses sin gracia destinadas a colocarlo como el protagonista de una trama que no tuvo ningún otro argumento que el de la carencia afectiva y la consecuente necesidad de atención.


Por mi parte, yo me había apresurado a llevar una vida sexualmente desordenada, que era lo que mi inteligencia entonces me permitía. A veces alcanzaba a leer alguna novela, pero era algo ocasional. Tenía asumido el absurdo como supremo regidor del planeta y no pensaba llevarle la contra, y menos aún defender sus principios. Yo simplemente trataba de mantenerme a un lado sin taparle el camino a nadie y, mientras tanto, ligándome todo lo que encontraba a mi paso que, si no era de lo mejor, por lo menos tenía un mínimo de calidad y en cuanto a cantidad nunca faltaba.


Cuando nos juntamos, por esos trucos que a sí misma se hace la vida, y entre los dos hicimos tablas con nuestros propios desprecios, errores, carencias y fantasías, comenzamos a asumir la construcción de una amistad por completo fuera de las que hasta entonces habíamos visto en los demás. Una fraternidad sin posturas, ni fechas o compromisos de sangre, juramentos y todo ese tipo de estupideces solemnes. Nos hacíamos compañía, nos hacíamos bien, y en eso había algo sagrado por lo que no había más que obrar en consecuencia. Para todo lo demás, incluso el arte, estaba el mundo, la gente.




martes, 23 de agosto de 2016

Quote 22


Real, quite too real and, especially, too coarse. From there, beyond the anger, a long and overwhelming shame covering a marathon that was ending in a goal where the tiredness was waiting. A shame that consisted in having believed during decades that it was training in the only thing, when everything it did was a vulgar plagiarism; and not even of an exquisite, high and talented work, but of an ordinary work, full of errors, with a saturated mediocre argument of common places and with unimportant accommodated personages by means of a vocabulary composed by gray words, without knife-edge.

Overdraft this plagiarism, this one "copies to stick" that has happening for countless generations, how then not to distinguish, at least in the first moment, between the dirty and the clean thing? How is not going to be natural to separate, and with something of disgust, from all this group of bipeds that we believed so related, so joined to the same species, to our feeling, inside of what we believed heartily a brotherhood? Yes, the natural thing then should be an emotional bang to take distance, and, from a lookout luck, perhaps, to begin to stretch bridges, with the respective conditions of the case.

At the end of the beginning of the process it is possible to be forgiven. Yes, to find not only the necessary indulgence as for to see that one has not been the only responsible of so many falls, of so many repetitions of errors, but, on the contrary, I has been one, especially, the one that has had to do with the rupture of all this chain of unhappiness with which the ones from here and there have held him, all of them that decided to remain in the stinking and familiar scent of the pain. In this end, reconciliatory and lonely, one begins to find the company that inexorably was constructing.

domingo, 21 de agosto de 2016

¿Seguirás siempre así?


Tú que vas derramando la sonrisa
que todos agradecen sin saber devolver,
asumiendo en silencio la distancia
de tu pecho quebrado de caricias y nubes.

Tú que impones tu nombre sin temores
porque quieres y amas sin dobleces
aunque el mundo te caiga y te vomite
su justicia de débiles vendidos.

Tú que escondes tus dudas de mis ojos
y juegas al bandido, al que no siente nada,
¿seguirás siempre así, sabiendo ser el duro

que si cede al final es porque no se sabe
otra forma de ser sino la de ganar
porque hasta el universo le conspira a favor?


sábado, 20 de agosto de 2016

2x1




Las demasiadas veces muchas sombras
se cuelgan de mis dedos empujando
el fuego de mi signo hacia el vacío
de las cenizas burdas de lo simple.

Todo en mí busca el golpe, el axioma de un puño
incontestable y firme rajando una mandíbula,
o el ácido mortal de mis verbos procaces
tullendo de una vez tanta estulticia ajena.

Cómo me cuesta el freno, tensarme en la tensión
y aguantarme las ganas de reaccionar sin límites;
sin respirar muy hondo, apostar al futuro.

Sin embargo, ya ves, me va costando menos
soportar lo que duelen los filos sin mañana;
la queja de quien nunca hizo vibrar mi nombre.

***

Dice uno de mis profes - calculá su estatura -
que lo que te jodieron de pibito
te jodés sin ayuda cuando grande,
que si te recagaron, te cagás.

Pero hay algunas cosas que le muestro
y que sonríe sabio, sin mirarlas:
el daño que regala la hija de puta idiota
que ni siquiera tiene un ego que defienda.

Hay demasiadas cosas sucias siempre
delante de los fines elevados.
Yo, que lo presentí, cuando pude evité

decirlo y ocultarlo; provoqué que me miren
esta espalda de mierda con su carga de cruces
por mostrar el espejo que refleje sus rostros.



miércoles, 17 de agosto de 2016

Cita 23


La carencia no fue lo que la marcó, sino la postergación, ese podio garantizado, pero no para el primer lugar. Se hizo fuerte después, dura y dócil como el acero más noble y más forjado, pero con ese dolor adentro en su detrás, apenas visible, apenas sensible, apenas perceptible. Por eso, cuando alguien podía disputarle - más allá de que realmente lo hiciese - la atención de quien había definido como sujeto de la suya, montaba en una cólera amarga y espesa. No llegó a comprender que para el odio se necesita tanto o mayor fuerza continua que para el amor.


Comenzó -quizás por un extraño mecanismo de defensa, de ataque, de supervivencia- a inventarse un submundo paralelo excesivamente real, haciendo suyas ofensas completamente ajenas, y enarbolando como propios triunfos absolutamente impropios. Negada un montón de veces - año tras año, episodio tras episodio - esa necesidad del primer lugar, esa frustración originaria se proyectó en una culpa no confesada, en un 'si no lo tuve es porque no lo merecí, y si no lo merecí la culpa es mía'. Desde ahí, no le quedó más que encarnar la culpa y arrastrarla hasta destrozarse alegremente, para pesadumbre de los que le querían.


Recuerdo esa vez, cuando hacía poco nos conocíamos y todavía sonreía, que le dejé ver la primera letra del que sería mi nombre nuevo. Le escupió encima sin dudar, con esa inmediatez que obedece al miedo, al odio, al asco. Yo miré esa saliva recorrer mi inicial, guardando bien las formas en mi memoria, antes de lavarlo todo y pedirle disculpas y escuchar las suyas. Quise huir, irme lejos, pero me contuve; ya tenía entrenamiento, poco, pero contaba. Me guardé de volver a hablarle, de quererle, de reprocharle alguna cosa. Fui una pieza en su ajedrez. Tocaba jugar fuera del tablero.


martes, 16 de agosto de 2016

Distantes por justicia


Siempre fui demasiado... hostil, pedante, idiota
como para que entiendas que por dentro
iba solo ajustándome a ese centro
cuya circunferencia palpita en una nota.

   --- ¿fa? ---

¿Vos? siempre demasiado... la víctima remota
que desciende sin ir nunca al encuentro
del que fui y abandoné porque concentro
en un sonido indócil la voz que más te agota.

--- ¿sol? ---

Los dos así, distantes por justicia
porque nunca pudimos salirnos del papel
que nos tocó vivir en esta breve trama.

Vos ofendiendo inútil mi caricia
yo olvidando los puentes los versos y el pincel
con los que alguna vez te dibujé en mi cama.



Rima: ABBA, ABBA, CDE, CDE
Ritmo: Polimétrico, alternancia de endecas con acentos obligados en 6ª y 10ª y alejandrinos


Acentos
Denominación
siem/pre/fui/de/ma/sia/do  7 + hos/til/pe/dan/tei/dio/ta  7
co/mo/pa/ra/queen/tien/das/que/por/den/tro  11
i/ba/so/loa/jus/tán/do/meae/se/cen/tro  11
cu/ya/cir/cun/fe/ren/cia  7 + pal/pi/taen/u/na/no/ta  7

vos/siem/pre/de/ma/sia/do  7 + la/víc/ti/ma/re/mo/ta  7
que/des/cien/de/sin/ir/nun/caal/en/cuen/tro  11
del/que/fuiya/ban/do//por/que/con/cen/tro  11
en/un/so/ni/doin/dó/cil  7 + la/voz/que/más/tea/go/ta  7

los/dos/a//dis/tan/tes/por/jus/ti/cia  11
por/que/nun/ca/pu/di/mos  7 + sa/lir/nos/del/pa/pel  6+1
que/nos/to/có/vi/vir  6+1 + en/es/ta/bre/ve/tra/ma  7

vos/o/fen/dien/doi//til/mi/ca/ri/cia  11
yool/vi/dan/do/los/puen/tes  7 + los/ver/sos/yel/pin/cel  6+1
con/los/queal/gu/na/vez  6+1 + te/di/bu/jéen/mi/ca/ma  7

1ª, 3ª, 6ª, 10ª
1ª, 3ª, 6ª, 8ª, 10ª



3ª, 6ª, 10ª
3ª, 6ª, 10ª


2ª, 4ª, 6ª, 10ª



1ª, 4ª, 6º, 10ª


Alejandrino
Melódico corto
Melódico pleno
Alejandrino

Alejandrino
Melódico puro
Melódico puro
Alejandrino

Heroico corto
Alejandrino
Alejandrino

Sáfico corto pleno
Alejandrino
Alejandrino


lunes, 15 de agosto de 2016

Catedral y ermita



Era un tiempo difícil, todo oscuro
donde el miedo graznaba intimidante
ejerciendo su voz de gris gigante
probando quien el blando y quien el duro.

Largamente creció - como una herida hostil
que se impone y se expande sin sentido -
ese tiempo que pudo destrozarme o perdido
a manos de cualquier vulgar reptil.

Pero mi sangre, indócil y altanera
también creció, de golpe, ganándome los ojos
amoldando mis odios, mi furia en el amar.

Ya vuelto catedral y ermita a mi manera
soy el que va siguiendo sus azules y rojos 
con un poco de cielo y otro poco de mar.


domingo, 14 de agosto de 2016

La presunción de saberte


Las voces, con sus timbres fantasmales
me aprietan los nudillos, los retuercen
queriendo torturarme; esa vuelta al dolor
que dejé tan atrás entre las sombras.

Es la nostalgia, dice un rumor de oleaje
que me baña de frío, de una calma intranquila
el principio sin fin de una nube en la noche;
yo parpadeo, solo, la sordera brutal
de los que no miraron el rastro de mis tajos.

La trama se detiene y avanza sobre mí
el desgarro irredento de un tigre jadeante,
para que yo, descalzo, grite todos mis nombres
mordiéndome los ojos arrojados al hueco
de lo que nunca fui y que quisieron sea
en el nombre sagrado de todos los normales.

Miro abajo, me miro las mordidas
los hilos de mi sangre hija de puta,
todos los brillos rotos, los destellos
de mi boca sin labios
de mis labios sin boca bendiciendo
las veces de mis golpes, mi estatura
de grieta que en el cielo se establece
para domar demonios y a sus hijos
con mi palabra sola
preñada de tu vientre y de tu risa.


sábado, 13 de agosto de 2016

Lo heredable



Te puedo dejar ese montón de trastos que tanto odias
lo que escribí - y que a veces te mencionó -
el motor de mi primer Mercedes - Gabriela -
y acaso, el disco duro de Ciro - el ojo del Rey -
¿qué me costaría dejarte cosas preciadas para mí?

Albacea de mis bolígrafos de colección
te nombraría sin dudar,
heredera de mis libros más antiguos
- esos
por los que no pocos libreros amanecen entusiasmados -
te haría frente a un notario imbécil y de lujo,
hasta de mi primera camisa de satén
firmaría ante testigos eres dueña.

Pero de esto que bulle en mis nudillos
sujetando las bridas del corcel de mi emoción,
de lo inefable y hostil
que exige a mi garganta me despida de tu absurdo,
no podría siquiera referirte
ni su aliento, ni su contorno;
menos, el vértigo del desprecio
que me obliga a la sonrisa
desde la flaca dureza de mi vientre.


jueves, 11 de agosto de 2016

¿Síntoma o enfermedad? Depende de tu educación



Cuando vemos a una persona estornudar y luego, al limpiarse la nariz con algún pañuelo notamos por su semblante que seguro está resfriada, concluimos que la escena es completamente normal. Hay una enfermedad, resfrío, que se manifiesta a través de un síntoma, estornudo. En este panorama, nadie se siente demasiado científico al dictaminar que dada tal causa se produce tal efecto. Lo criticable es, entonces, que normalmente perdemos esta capacidad de relacionar un hecho cualquiera como consecuencia de una situación que lo genere. Esto es, no siempre tenemos claro que un estornudo suele ser el resultado de un resfriado. Es así.

Si te pongo el diario enfrente, ahí sobre tu mesa, y te hago leer el caso de un tipo que durante los últimos cinco años violó sistemáticamente a sus tres hijas, todas ellas niñas-adolescentes, y con la anuencia de la madre, quizás tu primera reacción sea la de arrojar al tío por un acantilado, torturarlo a lo Guantánamo, castrarlo y mil cosas más. O cadena perpetua, sin derecho a indulto; o la silla eléctrica. Como ves, en lo último que pensarías es que cuando el tipo violó una y otra vez a sus tres hijas, en realidad estaba estornudando. ¿Me sigues?

Y aquí viene lo terrible. Aunque poco y nada se gaste en castigos para este agresor (cárcel, silla eléctrica, lo que sea), menos aún, todavía menos se invierte en curarle el resfriado, y todavía menos, menos aún, en vacunar a toda la población para que este resfriado nunca más vuelva a darle a ningún miembro de la sociedad. Se mata al perro, pero la rabia sigue latente, como en el final de aquella novela de Camus. Así, te invito a extrapolar y mirar detenidamente qué es síntoma y qué es enfermedad, qué es causa y qué es consecuencia; qué es origen.

Me acuerdo de la peli que le lanzó a la fama a Julia Roberts, y esa sentencia "ninguna mujer nace queriendo ser puta". Ningún tío nace queriendo matar para robar y con lo robado comprarse drogas qué consumir para evadirse de la realidad de mierda que le tocó. Nadie se casa con el objetivo de divorciarse. Nadie se inscribe en el colegio para ser el último de la clase. Creo que ningún niño nace con ganas de matar, de degollar, de acabar con vidas ajenas. Pero todo esto, ¿cómo se origina y cómo se financia? Te lo respondo: con la educación.

Nos enseñan a leer, pero no a interpretar. Nos enseñan a sumar y a restar, pero no a diferenciar para integrar. Nos hablan muy, muy de boca para afuera, de "valores" y demás boludeces. Pero el que nos habla de valores utiliza un medio de transporte y utensilios de cocina producidos gracias al petróleo que se le compra a un país que tiene habitantes dispuestos a matarse y matar en nombre de, quizás, los mismos valores. Entonces ¿Si una niña "juega" a degollar a una muñeca, es un síntoma o una enfermedad? Tú ¿atacas al síntoma, o luchas contra la enfermedad?


miércoles, 10 de agosto de 2016

Cita 22


Real, todo demasiado real y, sobre todo, demasiado burdo. Desde ahí, más allá de la rabia, una vergüenza larga y abrumadora corriendo una maratón que terminaba en una meta en donde esperaba entonces el cansancio. Una vergüenza que consistía en haber creído durante décadas que se entrenaba en lo único, cuando todo lo que se vino haciendo es un vulgar plagio; y ni siquiera de una obra exquisita, alta y talentosa, sino de una obra ordinaria, llena de errores, con un argumento mediocre saturado de lugares comunes y con personajes intrascendentes acomodados mediante un vocabulario compuesto por palabras grises, sin filo.


Descubierto este plagio, este "copiar pegar" que viene ocurriendo desde hace incontables generaciones, ¿cómo entonces no distinguir, por lo menos en un primer momento, entre lo sucio y lo limpio? ¿Cómo no va a ser natural un apartarse, y con algo de asco, de todo ese grupo de bípedos que creímos tan afines, tan hermanados a nuestra misma especie, a nuestro sentir, dentro de eso que creíamos fervientemente era una fraternidad? Sí, lo natural entonces tendría que ser un portazo emocional para tomar distancia, y, desde una suerte de atalaya, quizás, comenzar a tender puentes, con las respectivas condiciones del caso.


Al final del inicio del proceso es posible perdonarse. Sí, encontrar no sólo la indulgencia necesaria como para ver que uno no ha sido el único responsable de tanta caída, de tanta repetición de errores, sino que, por el contrario, ha sido uno, sobre todo, el que ha tenido que ver con la ruptura de toda esa cadena de infelicidades con que le han sujetado los de aquí y los de allá, todos aquellos que decidieron permanecer en el fétido y familiar aroma del dolor. En ese final, reconciliatorio y solitario, uno comienza a encontrar la compañía que inexorablemente fue construyendo.





martes, 9 de agosto de 2016

Quote 20


I don’t know why, but if I have to bet, I would bet that at the beginning she did it to attract attention, suddenly including in this position up to a playful touch; but after, on having obtained that attention, and possible without even being able to have foreseen it, arose that spark activated who knows what neurotransmitters system. Ever since, the necessity of conflicts it’s what it curves, and also what it makes him walk, distorting her mind to such a point that anyone who walks rectum seems terribly sick.

Opposite to this Kafkiana situation- because the one who is going to take her the food every day to the tower it’s me, and therefore the one who has to assume a humpback’s position of our lady of all jerks it’s me, in a way that my food its accepted without being spitted or yelled courses, as soon as she sees me- it is uphill to stay straight, at least morally. To hold the clean look facing the future, with the terrible weight that the present has now, leftovers full of carbohydrates, assumed postures that are not true and are not dreams.

Anyhow, as last of the resistances, beyond all alcohols, of drugs, of all vices and all the virtues, is the sympathy. That's where the soul makes possible foot making herself feel, and thereby expand until you find another alike. In the sympathy, first fraternity of nobles, it’s where it starts to grow and strengthen the rare seed of beauty; that seed that needed abundant dark to be conceived , and a barely describable loneliness  to begin the journey that never had a beginning and that will never end .

lunes, 8 de agosto de 2016

Mi nueva santa y puta

Camino sin mirar por demasiado tiempo
las huellas que decido dejar en mi inconsciente,
como desde un detrás amurallado y solo
derribo con mis pies el eco de tus jaulas.

Nuevas voces me trepan los ojos, la cadencia
de mis horas si laten de un cariño su nombre;
nuevas como la nieve que todavía ignora
de qué se trata el polvo que cubre mi cansancio.

Supongo que tú sigues llorando en tu papel
el peso del pasado que aún no ha conseguido
encontrar algo nuevo qué decir.

Y yo que me sacudo de todos la visión
por limpiarme los modos de restos vanos, sucios
antes que ella regrese, mi nueva santa y puta.


domingo, 7 de agosto de 2016

Optar por ser infeliz

Las demasiadas horas, allá lejos.
En la nube de tus reclamos, tus quejas.
Y  aquí yo, animal de lengua precisa
que si no sabe amar, al menos sabe desear.

La historia, sin encabalgamientos
sin besos derramados sobre la espalda
sin una cabellera, sujeta o suelta
dominando el puño que le disputa al sol
o a la luna
de qué se trata carecer o poseer.

Son muchos acertijos sin el aroma
de ese cariño que uno de los dos mintió,
por escuela resignada, por impotencia de cajón
por genética de pobres y a la mierda,
por ese "pegame si sos tan macho"
pedacito de inútil.

Todo bien, salvo el detalle
de quién repitió el árbol
y de quién se cagó en el cielo...

Optar por ser infeliz

eso es ser hijo de padres vulgares.


viernes, 5 de agosto de 2016

Sé que también tú puedes



Yo también y por muchos, por demasiados años,
sin querer o con ganas  le daba de comer
a ese dolor horrible cansado de crecer
apuntalando el vértigo de mis quejas y daños.

Por eso me resultan comunes y no extraños
los restos de silencios, las ganas de volver
a un lugar que no sabes y crees conocer;
la infancia, las amigas, el tiempo sin engaños.

Ahora que el pasado cuenta pero no suma
- porque le puse ganas a la risa que pide
la mujer que me espera después de cada verso -

sé que también tú puedes, con tu modo de espuma
ser la que de una vez y por todas decide
dejar atrás lo ido dibujando su anverso.


jueves, 4 de agosto de 2016

¿Qué te hace superior a un mosquito?



Según el Génesis Dios dejó para el final la creación del hombre, por lo que se subentiende que el mosquito existió primero. Esto da pie para que algunos ortodoxos piensen que el hombre está por encima del mosquito, siempre y cuando obedezca la ley que Dios le proporcionó, de manera que si no la observa pues nada, está por debajo del mosquito. Hasta aquí coincidiremos en que la capacidad de obedecer una ley implica cierto grado de inteligencia, como mínimo, pero, ¿es suficiente cumplir con 613 preceptos, con diez mandamientos, o con 217 códigos civiles para ser superiores a un mosquito?

Un mosquito se distingue del hombre por lo siguiente: no puede dejar de ser un mosquito. Tú no puedes sentarte a hablar con un mosquito y explicarle lo molesto que resultan sus zumbidos, sus picaduras, y lo letal que significaron, significan y pueden seguir significando su modo de vida para la raza humana. No, él a lo suyo, que lo único que lo frena son insecticidas, bosta de vaca ardiendo o de última un palmazo. Un mosquito no muta sino para hacerse más resistente - y con larvas más fuertes -. Un mosquito no cambia de dieta. Un mosquito, créeme, no tiene opciones.

El hombre, en cambio, el ser humano, tiene esa preciosidad que se llama "libre albedrío" y justo en medio de un montón de manifestaciones de vida que no lo tiene, justo para que injustamente brille más en su inocente ignorancia, quizás. ¿Y qué es el libre albedrío? Poder optar, eso es. Tu elegiste leer este artículo, otro eligió no leerlo, y cada cual es el resultado de sus elecciones, eso es el libre albedrío. Cada cual, como caperucita, elige el camino más largo, o el más corto, para luego medirse con las consecuencias, con la suerte y el destino jugando lejos.

El hombre, también, suele ser muy perezoso, quizás una reminiscencia de aquel paraíso perdido, donde todo estaba al alcance de la mano y sin esfuerzo, ¿no? Y entonces suele optar por la vía del menor esfuerzo y del mayor riesgo. O justo al revés. El caso es que todo el tiempo estamos optando, eligiendo. ¿Libro, o peli? ¿Sofá o parque? Y te imaginas al padre de familia en Siria, ¿me quedo, me voy, los expongo a mis cachorros, nos jugamos todos, me juego solo? ¿Y el que padece dolencias terribles y piensa en la eutanasia y no tiene con quien hablar?

Hay mucha gente por ahí optando por echarle la culpa de lo que le pasa al otro, es una opción, y es la tradicional. También están los que optan por hacerse cargo de sí mismos, esos que andan por ahí diciendo "soy la consecuencia de mis actos y mis omisiones"; sí, lo sé, son poquitos. Ya ves, para mí, lo que te hace superior a un mosquito es tu capacidad de optar, tu poder de elección. A propósito, ¿sabes qué te hace igual a un mosquito? Esa famosísima frase de autoafirmación "Yo soy así y no pienso cambiar". Tú, ¿tienes opciones?

Fotografía de Austin Ban.

miércoles, 3 de agosto de 2016

Si de verdad te fijas


Si miras los modales de mis versos
entenderás que fueron demasiadas mañanas
las que viví encerrado, sin abrir las ventanas
a tanto negador de mis anversos.

Sentirás sin aviso y de repente
que soy de los que saben - demasiado -
cuanta maldad genera el bien amado
cuando deviene en ser insuficiente.

Si de verdad te fijas en cómo es que te miro
- el andar, la manera de tu boca en el viento,
mientras esquivas, torpe, mi piel inevitable -

sabrías te deseo, y ese algo en ti que admiro:
tu surfear tranquila las tardes, el momento
en el que me sonríes sabiéndome culpable.

Cita 21


Me habían enviado a la frontera en el nombre de la juventud, de la tecnología; como sumo pontífice entre los artistas del mercado y aquellos pobres idiotas cuyo único talento era el saber convertir un montón de papelitos en reportes fidedignos que otros, también pobres idiotas, humanos de traje y corbata, pudieran comprender detrás de sus escritorios y sus gafas. Así, gracias a Dios, o a Ella - que, como Borges dijera de la suerte y el destino, son lo mismo- pude conocer el hábitat de bípedos anclados a tierra, y el de los vampiros adictos a la gloria del cambio.



Para todos, entonces, todo era nuevo, y ni faltó el chino que de alguna manera recordó aquello de "vivir tiempos interesantes", ni el pesimista de turno con la apocalíptica sentencia de que "vendrán cosas peores", ni  el impagable "esto recién comienza" del aprendiz regodeándose en su capacidad de resistencia a la fatiga. Percibí, no muy claramente, pero sí con trazos rudos, que si bien la resistencia al cambio es una suerte de ley para los humanos, lo es también su sorprendente capacidad de adaptación a nuevos territorios, más todavía cuando estos en lugar de hostiles terminan siendo amables aunque algo complicados.


Puede ser que la situación de extranjería, junto con la edad, nos haya jugado a favor. Ninguno teníamos familia ahí, y todos éramos si no demasiado jóvenes al menos relativamente jóvenes, por lo que la felicidad era todavía algo que creíamos posible, y no como una definición filosófica que recitábamos de memoria luego de leerla en algún texto, sino como una realidad que la vivíamos entre camaradas, entre cervezas y chistes luego de una extenuante jornada de trabajo. Así fue que me afirmé en el hábito de las fronteras, a no ser demasiado de un lugar y a disfrutar entre mayores.



martes, 2 de agosto de 2016

¿Cómo no venerarme?


Mira, en el fondo debieras ser capaz de agradecerme. Nadie antes que yo, y nadie mejor que yo te ha convertido en maestra, si lo sabes apreciar. ¿Quién, como yo, soportó la caída desde la cúspide de todos tus afectos - todo fue una pose - hasta el olvido prepotente con el que me gané una postergación perruna - aprendiz de esclavo -? ¿Quién, sino yo, asumió con una sonrisa de medio lado la sospecha, la intriga, la maledicencia, al tiempo que entrenaba el paquete de seis demonios hermanos, bajo las órdenes de los dos hijos de mil putas ardiendo debajo de las cejas, amor?

Así que ahora, vivo, y casi despertando ¿cómo no agradecerme con toda el alma, las estrías, y las arrugas que te quedan en el húmedo espíritu, que ni siquiera me turbe por tu diáfana y predictible disociación de lo que siempre creíste era la realidad y que nunca quisiste leer de mis labios que no podía ser, que no podía ser? ¿Cómo, dime cómo no agradecerme la devolución de tanta crueldad? ¿Cómo no venerarme esta grandeza de sacarte del aburrimiento nuevamente, aunque no por vía del placer, como en un principio, sino por su opuesto, que tan bien cultivaste?

lunes, 1 de agosto de 2016

Me tomo otra oportunidad




Yo andaba descalzo por ahí
con las lunas rotas por dentro a pesar de su brillo,
las manos heladas por detrás de mi sonrisa,
y un temblor profundo en el pecho
más allá de la fuerza de mis puños.

Andaba lastimado al borde de mi nombre
preguntándome por qué
el tuyo ya no decía - ni siquiera una vez más -,
la música que éramos cuando las furias
nos orquestaban las siestas,
cuando una infatigable danza
se instalaba en nuestras caderas obligándonos
a un amor entre espasmos y sollozos.

Andando así, andaba... andaba,
porque queriendo volver a andar me conociste,
porque me viste correr sobre la grama
girar y driblar en torsiones indecibles,
y hacer ángulos con mi cuerpo allá tan arriba
que casi era joven, como tus ojos que me reían.

Andando todo mal, de todos modos andaba
por si de repente decidías volver
de cualquier lado en el que estuvieses
por un rato, siquiera, a mirarme;
y entonces podrías ver que seguía andando
incluso a pesar de mí mismo
de ese mí mismo que ya no era nosotros.
y que sin embargo...

Así que, andando, me tomo otra oportunidad
Vida,
ahora que todavía no tengo edad
y no quiero volver a querer matarme
y no tengo que demostrar ni probar
ni el valor de mis errores
ni el vapor de mis aciertos.