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domingo, 30 de octubre de 2016

París


Desde abajo los fierros, las nubes, cada piedra,
quedan condicionados, totalmente sujetos
a nuestras pocas lentes con las que decidimos
qué estatura revisten, cuánto impacto contienen.

Pero ya desde arriba todo se vuelve poco
incluso a quien lo ve y lo asume callando
la sensación de grito, de espasmo en la garganta
si el Sena sin La Maga le vuelca fiero a Julio.

Yo también soy mis muertos - todos los escritores
que izaron mi tristeza tallando mi alegría
con calles y vivencias de todas sus ciudades -.

Fui, con ellos, sin ellos, uno más en París
solo de mí, tan sólo, que mi dicha fue oscura,
apenas asequible con un beso francés.

sábado, 29 de octubre de 2016

La tilde, el verbo...


Levanto a solas y sonriendo con desprecio
un puente móvil que me aleja de la gente
que nunca supo manejarse en la corriente
de Venus, cruel, si del amor traza lo recio.

Confundo el paso, las maneras, cada juicio
que herido acepto disfrutando de la risa
ardiente, breve, de su boca en la cornisa
en tiempos otros, con mi piel a su servicio.

La tilde, el verbo, cada corte entre los labios
andando taxis, escondiendo que no escondo
tu vientre junto al mío, nuestras mil roturas,

tendrán que Hacerse, que recibirse de sabios
saberse viento que no vuelve, anclar lo hondo
de un pecho en otro por parir nuevas honduras.

jueves, 27 de octubre de 2016

Cartesiana

Muerdo el nudo preciso de mis dudas
saboreando el filo de mis dientes
cuando marcan el cuero con su asfixia de años
como dejando señas que miraré al regreso.

De fuera y alejado me recito su nombre
y el nombre de su padre que no miró mis ojos,
dejando que lo frío me recorra
la memoria sencilla y fatigada.

No sé si descorrer de nuevo las cortinas
para no terminar de comprender las cruces
que alientan la divisa de "si busco lastimo".

No sé si sigo así, sabiendo que persiste
lo que dejo me lata aunque a veces me pudra, 
o doy vuelta la página ejerciendo mis fauces.


miércoles, 26 de octubre de 2016

Recordándola


Ajeno de lo ajeno me apropio del espacio
que fui labrando ciego a los insultos
de los mortales simples, los adultos
exuberantes siempre de andar poco y despacio.

Crezco desde mi sombra silencioso y, reacio
a celebrar con nadie mis indultos,
viajo silente a mí por los ocultos
pasillos y escaleras que hacen este palacio.

Al final de un jadeo presiento su figura
como sonriendo triste, o sollozando alegre
el hallazgo que porto debajo de mis cejas.

Se me desdobla el tiempo y su cintura
pareciera pedir que me reintegre
a las danzas azules, las complejas.

lunes, 24 de octubre de 2016

De mis heridas solo yo soy el dueño


Haz el mejor esfuerzo que permitan tus músculos
tu inteligencia anciana, tu imaginación honda,
a ver si acaso puedes desfigurar mi rostro
con uno o con millares de golpes comedidos.

Tensiona todo el drama  de tu fe repelente
oponiendo tu historia a todo mi futuro
en el intento ansioso, viperino y candente
de torcer el sendero que ha esculpido mi nombre.

Triunfa sobre mis cosas hasta un profundo daño,
no servirá de nada, seguirás dando pena
- una pena cansina, podrida de sí misma -

porque de mis heridas soy yo el único dueño
señor y propietario; el que sobre ellas manda
y determina cuándo las vuelve cicatrices.

sábado, 15 de octubre de 2016

Yo no quiero escapar

Los vidrios por debajo de mis párpados
parecen pretender el imponerme
acaso un dolor nuevo, o primitivo
en un lenguaje recio pero inútil.

Alguien, nerviosamente me sonríe
en un intento frágil de esconder
su miedo, su vergüenza de mis cosas
esparcidas, quebradas, irredentas.

Yo no quiero escapar, y doy la cara
que oculto a los espejos porque odio
los supuestos sencillos, como falsos.

Abro entonces mis ojos para que luzcan puros
el asco que les bulle  cuando sienten les miran
quienes aunque respiran hace rato están muertos.


viernes, 14 de octubre de 2016

La secuencia

Cuando adivino el modo de la embriaguez precisa
que borrará mi pena fecundando una boca
con el gesto tranquilo de mirar hasta el fondo
del último peldaño de una mirada ardiente.

Cuando dejo el reposo, como cualquier apuro,
y soy amigo inquieto de mis claves y ritmos
que aprietan y distienden mis músculos y venas
en un concierto acústico escrito en la mayor.

Entiendo nuevamente el millón de fisuras
que fueron necesarias marcar en mi cerebro
para burlar un todo erigido por partes.

Comprendo la secuencia  del poema y los labios
que habrán de susurrarlo un viernes en la noche
por mi fama de amante protegido por Venus.


domingo, 9 de octubre de 2016

Obligado

Su voz era un torrente que sugería el juego
invitando con ganas a la desobediencia,
a no dormir "la siesta paraguaya"
en desafío al duende,  al raptador de niños*.

Yo no tenía miedo - nací loco
o muy contra corriente - así que arremetía
tras soltar el aviso a mis dos alacranes,
que nunca me dejaban pecar en soledad.

El arroyo nos guiaba hasta lo alegre
de la risa infantil, hasta el bullicio
de disparar** silentes  y volver a hurtadillas.

Alguna vez nos vieron y ligamos garrote
pero siempre fue tarde, pues vez que nos pillaron
ya había germinado el contento sin fin.

*Yasy Yateré

** Correr

jueves, 6 de octubre de 2016

Quote 17


One looks at them from one side of the counter forgetting exactly that, that it has two sides; and that one day this counter seizes us of a side and that to the following one- more for biometrics that for another thing - will seize us from the other. The trick then is always to put yourself in the eyes of the one who is on the other side, and then is the seller who is looking from the eyes of the buyer, and the buyer is the one that examines the eyes of the seller, both, more correctly, emphatically, and more humanly. The humble pride takes place then of being able to learn of everyone.

Depending on what day of the year, and of what year of a decade, there are those who would like to be judged by the majority, to be then those who would not like to be nor seen by the same majority. The parents are, like this, the same way as a minority or majority; equally they constitute a unique entity of quality and quantity without many apparent options of any alteration. Here, the real mess consists on applying that thing about "that bad disciple who does not overcome its teacher’’, because bad parents usually generate new bad parents until, suddenly, someone breaks the genealogical tree and then we advance.

This to get rid of the tree, which well can be covered with an incomparable dramatism, it could also happen with the calm- although firmly - sequence with which the younger son leaves the family business of coffins and decides to enter in the business of ice creams. To go beyond the established thing, of the fixed thing, or said otherwise, to abandon the system of unreasonable repetition constitutes the first of the steps towards the generation of a "news" reality. Let's agree, here in the line, that to emulate is far of the traditional one ‘’copy/paste’’ that we inherit long before Windows. Or what seems to you?

miércoles, 5 de octubre de 2016

¿Qué tengo que no tiemblo?

Te molestan mis pasos precisos como firmes
por la puta cadencia que bien sabes
invitan a la danza, a la risa y al sexo;
te irrita mi mirada hostil y resentida
nublada de inocencia hija de puta
en la que cabe Cristo y Judas y tu madre.

Y como sigo virgen, a pesar de ser puto,
te lanzas como bestia a morder los talones
de un Aquiles maldito que no sabe morir,
que te ofrece un espejo, así, de golpe
para que veas, dulce, tu reflejo
de sangre anciana, estéril y mordaz
bañando la avenida del olvido.

¿Qué es lo que pasa, guapa? ¿Qué tengo que no tiemblo?
Los demasiados días, me supongo,
jugado por tu nombre
- nombre de barro y oro que ama ser sólo barro
porque teme la altura -,
 las demasiadas burlas del destino
que no pagué en cuotitas, sino con el plumazo
que dan los locos solos cuando aman.

martes, 4 de octubre de 2016

Impotencias y poderío


Yo no puedo cambiar nuestro pasado
de mar que se estremece, de luna que se inquieta,
cuando ambos fuimos playa por afuera del tiempo
y acaso por mirarnos detuvimos a Cronos.

Yo no puedo mutar el color de mi voz
cuando fue una tormenta, el síntoma profundo
de un camino sin guías que debía asumir
porque lo que tenía no bastaba.

Pero puedo arreglarme con eso que ya fue
perdonar mis errores, seguir adelante
creyendo que lo máximo habita en el futuro.

Y mirar con tristeza a quien sea se aferre
a todo su pretérito como meta final,
como te aferras tú a continuar herida.